martes, 5 de noviembre de 2024
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20241110
En la iglesia primitiva, como es bien sabido, existía una orden o grupo oficial de viudas que cumplían numerosas tareas imprescindibles en la comunidad (por ejemplo, véase 1 Tim 5,3-16). Por razones no completamente claras, esta orden desapareció. Tal vez hoy sea el momento justo de revivirla o, por lo mínimo, descubrir una manera permanente, pública y clara de habilitar y reconocer la contribución que las viudas y todos los ancianos hacen en favor de la Iglesia. Es lo que el Papa Francisco pide cuando llama a los ancianos los "mensajeros de la ternura" y "el cimiento firme del futuro", como ha dicho en varios de sus mensajes para el Día Mundial de los Abuelos y Ancianos, el domingo más cercano de la fiesta de los abuelos de Jesús, los santos Joaquín y Ana (el 26 de julio).
lunes, 4 de noviembre de 2024
Evangelio del 5 de noviembre 2024
Evangelio del 5 de noviembre 2024
[Sal a los caminos y a las
veredas; insísteles a todos para que vengan y se llene mi casa.]
Del santo Evangelio según san
Lucas 14, 15-24
En aquel tiempo, uno de los que
estaban sentados a la mesa con Jesús le dijo: "Dichoso aquel que participe
en el banquete del Reino de Dios".
Entonces Jesús le dijo: "Un
hombre preparó un gran banquete y convidó a muchas personas. Cuando llegó la
hora del banquete, mandó un criado suyo a avisarles a los invitados que
vinieran, porque ya todo estaba listo. Pero todos, sin excepción, comenzaron a
disculparse. Uno le dijo: 'Compré un terreno y necesito ir a verlo; te ruego
que me disculpes'. Otro le dijo: 'Compré cinco yuntas de bueyes y voy a
probarlas; te ruego que me disculpes'. Y otro más le dijo: 'Acabo de casarme y
por eso no puedo ir'.
Volvió el criado y le contó todo
al amo. Entonces el señor se enojó y le dijo al criado: 'Sal corriendo a las
plazas y a las calles de la ciudad y trae a mi casa a los pobres, a los
lisiados, a los ciegos y a los cojos'.
Cuando regresó el criado, le
dijo: 'Señor, hice lo que me ordenaste, y todavía hay lugar'. Entonces el amo
respondió: 'Sal a los caminos y a las veredas; insísteles a todos para que
vengan y se llene mi casa. Yo les aseguro que ninguno de los primeros invitados
participará de mi banquete' ". Palabra del Señor.
REFLEXIÓN: Mediante el banquete
abierto a todos sin distinción, esta parábola muestra la vocación universal al
Reino de Dios, que –de acuerdo a una muy consolidada tradición, heredada de los
profetas– se describe aquí como «un gran festín de bodas» (Cfr. Is 25, 6-9). El
sentido del mensaje en este relato es bastante claro: los gentiles habrán de
venir a ocupar los puestos que optaron por dejar vacíos los primeros invitados,
es decir, los judíos. En la ya iniciada era mesiánica, Cristo es el Esposo de
la nueva humanidad y de su nuevo pueblo, que es la Iglesia, continuadora de su
misión.
domingo, 3 de noviembre de 2024
Evangelio del 4 de noviembre 2024 Lucas 14, 12-14
En aquel tiempo, Jesús dijo al
jefe de los fariseos que lo había invitado a comer:
"Cuando des una comida o una
cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los
vecinos ricos; porque puede ser que ellos te inviten a su vez, y con eso quedarías
recompensado.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a
los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque
ellos no tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando resuciten los
justos". Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Prosigue el discurso de sobremesa
en casa del presuntuoso fariseo que había invitado a Jesús. Al hablar de la
elección de los “asientos preferentes” hay que saber ocupar, atinadamente, el
propio puesto con espíritu de humildad. Hoy al hablar de los “criterios” para
la elección de los comensales– nuestro Divino Maestro nos recuerda que la ley
del Reino no puede ser la conveniencia egoísta, sino el amor y la gratuidad, a
ejemplo suyo. Quien lo imite en esta entrega desinteresada al hermano será
recompensado por Él «cuando resuciten los justos»
viernes, 1 de noviembre de 2024
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20241103
Para algunos, la religión cristiana es una realidad totalmente humana. Por ejemplo, algunos filósofos iluministas del siglo XVIII trataron el cristianismo como un sistema ético, que nos enseña cómo relacionamos con otras personas humanas, sin decir nada sobre Dios. Para otros, el cristianismo es una realidad etéreamente divina. Por ejemplo, unos devotos creen que la fe cristiana les requiere negar sus inclinaciones humanas, como la sexualidad o la razón. Ambas tendencias están equivocadas, destinadas a desembocar en tendencias heréticas, como el trabajolicismo (adicto al trabajo) pelagiano o el elitismo gnóstico. La fe cristiana tiene dos facetas, una humana y la otra divina: cuando rezamos, por ejemplo, cumplimos una acción divina (agradecemos a Dios) y una humana (nos instruimos en la gratitud). No se trata, a fin de cuentas, de un dualismo, porque lo divino y lo humano no son opuestos sino complementarios.
Evangelio del 2 de noviembre 2024 Mateo 25, 31-46
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el
Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se
sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las
naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las
ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a
su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi
Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del
mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de
beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y
me visitaron, encarcelado y fueron a verme’. Los justos le contestarán
entonces: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y
te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y
te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’ Y el
Rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante
de mis hermanos, conmigo lo hicieron’.
Entonces dirá también a los de su izquierda: ‘Apártense de mí,
malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque
estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber,
era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y
encarcelado y no me visitaron’.
Entonces ellos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o
sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?’ Y
él les replicará: ‘Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de
aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’. Entonces irán éstos
al castigo eterno y los justos a la vida eterna".
Reflexión
La liturgia nos propone este texto, donde nos enseña que la vida
cristiana está cimentada en la caridad, y nos invita a que trabajemos en esta
área tan importante de nuestra vida, ya que nuestro juicio finalmente será en
base a la caridad.
Y esto no significa que las prácticas religiosas o nuestro conocimiento
bíblico o teológico no sean importantes; por supuesto que lo son, pues deben
ser un medio para que crezca en nosotros la fe y, con ello, la caridad.
Empecemos por cosas simples, por ejemplo, visitar a los miembros de nuestra
propia familia.
¿Hace cuánto que no visitas a tus abuelos o tíos que están enfermos o
necesitados? ¿Qué calidad de visita es la que practicas con ellos: la clásica
visita de doctor? Si no somos capaces de vivir lo más sencillo, atendiendo a
nuestra propia familia, qué difícil será que lo hagamos por los demás. No
olvidemos que en esto se está decidiendo nuestra felicidad.
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