lunes, 11 de mayo de 2026

Evangelio del 12 de mayo 2026 Juan 16, 5-11

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Me voy ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta: '¿A dónde vas?' Es que su corazón se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: Les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Consolador; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré.

Y cuando él venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado".

Comentario

Jesús prepara a sus discípulos para su partida, introduciendo la figura del Paráclito (el Espíritu Santo).

Jesús nota que el corazón de los discípulos está lleno de tristeza porque se va. Sin embargo, establece una verdad paradójica: "les conviene que yo me vaya". Su ausencia física es necesaria para que el Espíritu Santo venga a habitar en ellos de una manera nueva y universal, no limitada por el tiempo o el espacio.

Jesús define la labor del Espíritu que actuará como un "abogado"

Este texto nos invita a confiar en que no estamos huérfanos. La guía del Espíritu Santo es la que nos permite entender el mensaje de Jesús hoy y mantener la esperanza, sabiendo que el mal no tiene la última palabra.

domingo, 10 de mayo de 2026

Evangelio del 11 de mayo 2026 Juan 15, 26-16, 4

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo.

Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán de las sinagogas y hasta llegará un tiempo, cuando el que les dé muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que, cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se lo había predicho yo".

Comentario

En este pasaje, Jesús prepara a sus discípulos para el tiempo de la prueba. Les promete el envío del Espíritu Santo, llamado el Paráclito, que será su defensor, guía y testigo de la verdad. No estarán solos: el Espíritu les dará fortaleza para continuar anunciando el Evangelio.

Al mismo tiempo, Jesús les advierte que encontrarán rechazo y persecución. Quienes los persigan creerán incluso estar sirviendo a Dios. Con estas palabras, Jesús no busca sembrar miedo, sino fortalecer la fe de sus discípulos para que, cuando lleguen las dificultades, permanezcan firmes.

Este texto también interpela a los creyentes de hoy: seguir a Cristo implica dar testimonio de la verdad, aun cuando ello traiga incomprensión. La certeza es que el Espíritu Santo acompaña siempre a quienes permanecen fieles a Jesús.

viernes, 8 de mayo de 2026

Evangelio del 9 de mayo 2026 Juan 15,18-21

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado a mí antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos, yo los he separado del mundo.

Acuérdense de lo que les dije: 'El siervo no es superior a su señor'. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán, y el caso que han hecho de mis palabras, lo harán de las de ustedes. Todo esto se lo van a hacer por mi causa, pues no conocen a aquél que me envió".

Comentario

Jesús prepara a sus discípulos para una realidad difícil: seguirlo implica, muchas veces, enfrentar rechazo e incomprensión. Les dice que si el mundo lo ha rechazado a Él primero, también puede rechazar a quienes viven según su mensaje. No se trata de buscar conflictos, sino de comprender que los valores del Evangelio —la verdad, la justicia, el amor y la fidelidad a Dios— con frecuencia contrastan con intereses egoístas del mundo.

Jesús recuerda además que “el servidor no es más que su señor”: el discípulo comparte no solo la alegría de caminar con Cristo, sino también sus pruebas. Sin embargo, estas palabras no son de derrota, sino de fortaleza. El creyente está llamado a permanecer firme, sabiendo que su identidad está en Cristo y que el rechazo por causa del Evangelio puede convertirse en testimonio de fe auténtica.

¿Estamos dispuestos a mantenernos fieles a Jesús aun cuando ello implique ir contra la corriente?

Reflexión 20260510


 

jueves, 7 de mayo de 2026

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20260510

La coherencia entre fe y acción no se logra por imposición ni por uniformidad, sino por el ejercicio constante del discernimiento iluminado por el Espíritu. que permita superar los prejuicios y las divisiones ideológicas.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO

Quienes confesamos a Jesucristo como Mesías e Hijo de Dios en la Iglesia católica estamos unidos en el reconocimiento de unos principios básicos como el amor al prójimo, el respeto a la dignidad humana, el cuidado de la Casa Común y otros tantos. Sin embargo, cuando se trata de aplicar esos principios a las circunstancias sociales y políticas aparecen las diferencias al interior de la misma comunidad cristiana. Para unos resulta prioritario enfatizar una colaboración crítica y exigente con las autoridades, mientras que otros reclaman la unidad y el apoyo en torno a unas determinadas políticas públicas. Las filiaciones partidistas y los sesgos cognitivos nos afectan a la hora de asumir nuestras opciones diarias. Sin embargo, debemos discernir atendiendo al impulso del Espíritu por encima de nuestros propios prejuicios. No siempre logramos congeniar nuestra preferencia política con nuestra fe cristiana.

RAÍCES DE NUESTRA FE 20260510 La oración mariana más antigua 2.

 



La oración mariana más antigua 2. La oración Bajo tu amparo (la más antigua) es un himno litúrgico atribuido a la tradición cristiana bizantina y documentado por el papiro Rylands 470. Dado que el papiro encontrado estaba roto en algunos trozos, el texto se reconstruyó utilizando la misma oración en copto, que los cristianos egipcios han mantenido sin cambios desde la época en que se compuso y en que, probablemente, se puso por escrito. Con el descubrimiento de este papiro, se produjo un cambio en la perspectiva de la mariología. Hasta ese momento, en la Iglesia Católica se consideraba que esta oración era una antífona de la época de Carlomagno (742-814), pues la referencia más antigua sobre ella se remontaba al siglo IX Pero, gracias al papiro, se pone su datación a mediados del siglo III. Se conviene en la oración mariana más antigua. Gracias a ese pequeño y mal conservado trozo de papiro, con aquellas letras griegas, se echaba por tierra todo lo que habían afirmado los teólogos de la Reforma protestante. Argumentaban que el culto a María era un añadido tardío y ajeno al cristianismo primitivo. Hasta el descubrimiento de este papiro se excluía la posibilidad de que hubiera podido existir el culto oficial a María antes del Concilio de Nicea (año 325). Lo más significativo lo tenemos en que en esta oración antigua ya se utilice la expresión «Madre de Dios», un concepto que muchos excluían que hubiera podido existir de forma oficial antes del Concilio de Éfeso, en el año 431. Otra característica importante de esta invocación a María es que no se la considera simplemente una intercesora ante Dios, sino poseedora de al menos un cierto poder de intervención: «líbranos del peligro»; así está escrito en el papiro Rylands 470!

EN COMUNIÓN CON LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA 20260510

 



«Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor. Son palabras de despedida. Y como todavía no lo conocían bien, era muy probable que ellos habrían de buscar ansiosamente la compañía del Ausente, sus palabras, su presencia física, y que no habrían de aceptar, una vez que él se hubiera marchado, ningún tipo de consuelo. Y ¿qué es lo que dice? Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor, esto es, otro como yo. Después de haberlos purificado con su sacrificio, entonces sobrevoló el Espíritu Santo. ¿Por qué no vino cuando Jesús estaba con ellos? Porque todavía no se había ofrecido el sacrificio. Pero una vez que fue borrado el pecado y ellos, enviados a los peligros, se disponían para la lucha, era necesario el envío del Consolador. Y ¿por qué el Espíritu no vino inmediatamente después de la resurrección? Pues para que, enardecidos por un deseo más vehemente, lo recibieran con mayor fruto. En efecto, mientras Cristo estaba con ellos, no conocían la aflicción; pero cuando se fue, al quedarse solos y sobrecogidos de temor, habrían de recibirlo con mayor anhelo. Que esté siempre con vosotros, es decir, no los abandonará ni siquiera después de la muerte. Y para que al oír hablar del Defensor, no pensaran en una nueva encarnación y abrigaran la esperanza de verlo con sus propios ojos, a fin de alejar semejante sospecha, dice: El mundo no puede recibirlo porque no lo ve. Porque no vivirá con vosotros como yo, sino que habitará en vuestras almas, pues eso es lo que quiere decir que esté con vosotros. Lo llama Espíritu de la verdad, connotando así las figuras de la antigua ley. Para que esté con vosotros. ¿Qué significa esté con vosotros? Lo mismo que había dicho de sí mismo: Yo estoy con vosotros» (San Juan Crisóstomo [347-407]. Evangelio de Juan. Homilía 75, 1).