Antífona de entrada.
Todo lo que hiciste con nosotros, Señor, es verdaderamente
justo, porque hemos pecado contra ti y hemos desobedecido tus mandatos; pero
haz honor a tu nombre y trátanos conforme a tu inmensa misericordia (Dn 3, 31.
29. 30. 43. 42).
Gloria
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama
el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te
glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre
todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo
del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que
quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la
derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú
Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios
Padre.
Amén.
Oración colecta.
Señor Dios, que manifiestas tu poder de una manera admirable
sobre todo cuando perdonas y ejerces tu misericordia, multiplica tu gracia
sobre nosotros, para que, apresurándonos hacia lo que nos prometes, nos hagas
partícipes de los bienes celestiales. Por nuestro Señor Jesucristo...
Monición: El pueblo, deportado, afirma que Dios es injusto
con el castigo, rechazando la conversión predicada por Ezequiel. Dios le pide
que revise su conducta y encontrará que Dios siempre es justo. Escuchemos.
Primera Lectura (Ez 18, 25-28)
Del libro del profeta Ezequiel
Esto dice el Señor: "Si ustedes dicen: 'No es justo el
proceder del Señor', escucha, casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder?
¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto?
Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y
muere; muere por la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal
que hizo y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si
recapacita y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no
morirá". Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.
Salmo responsorial (Sal 24)
R. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
L. Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de
tu doctrina. Tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra esperanza.
/ R.
L. Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura.
Según ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros. / R.
L. Porque el Señor es recto y bondadoso indica a los
pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes y descubre a los
pobres sus caminos. / R.
Monición: San Pablo nos ofrece un camino de santidad. Pide
dejar los privilegios que sólo dividen. "Tengan los mismos sentimientos de
Cristo, quien siendo de condición divina se hizo esclavo de todos'.'
Escuchemos.
Segunda Lectura (Flp 2, 1-11)
De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses
Hermanos: Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre
de Cristo, si de algo sirve una exhortación nacida del amor, si nos une el
mismo Espíritu si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría
teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas
aspiraciones y una sola alma. Nada hagan por espíritu de rivalidad ni
presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como
superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo.
Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús.
Cristo, siendo Dios, no consideró que debía aferrarse a las
prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a
sí mismo, toman- do la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres.
Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso
la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el
nombre que está sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, todos doblen
la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan
públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Palabra de
Dios. A. Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio (Jn 10, 27)
R. Aleluya, aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz, dice el
Señor; yo las conozco y ellas me siguen. Aleluya, aleluya.
Monición: Jesús confronta a los sacerdotes y ancianos sobre
su obediencia a Dios. Los llamó Dios y no respondieron. En cambio los pecadores
respondieron al llamado de Dios que hizo Juan Bautista. Escuchemos.
Evangelio (Mt 21, 28-32)
Del santo Evangelio según san Mateo A. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los
ancianos del pueblo: "¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos
fue a ver al primero y le ordenó: 'Hijo, ve a trabajar hoy en la viña'. Él le
contestó: 'Ya voy, señor', pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le
dijo lo mismo. Éste le respondió: 'No quiero ir', pero se arrepintió y fue.
¿cuál de los dos hizo la voluntad del padre?" Ellos le respondieron:
"El segundo".
Entonces Jesús les dijo: "Yo les aseguro que los
publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de
Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le
creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas sí le creyeron; ustedes,
ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en
él".
Palabra del Señor.
A. Gloria a ti, Señor Jesús.
PROFESIÓN DE FE
CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO
Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo
y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor,
Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios
de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros,
los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu
Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue
crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al
tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha
del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino
no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede
del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y
gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa,
católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los
pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.
ORACIÓN UNIVERSAL
Sacerdote: Oremos, hermanos, por todos los hombres y por
todas sus necesidades, para que a nadie falte nunca la ayuda de nuestra
caridad. Oremos diciendo:
TODOS: Escúchanos, Señor, y acrecienta nuestro amor.
1. Para que
el Señor vivifique su Iglesia y le conceda santos y numerosos ministros que
iluminen y santifiquen a los fieles. Roguemos al Señor.
2. Para que
Dios conceda a los gobernantes el deseo de ser justos e infunda en los
responsables de los pueblos el sentido de la unidad de la familia humana.
Roguemos al Señor.
3. Para que
los que buscan a Dios sinceramente encuentren la verdad que desean y,
habiéndola encontrado, descansen contemplándola. Roguemos al Señor.
4. Para que
el Señor perdone nuestras culpas, no permita que recaigamos en el pecado y nos
libre de una muerte imprevista. Roguemos al Señor.
Sacerdote: Dios nuestro, siempre dispuesto a acoger a los
publicanos y pecadores que se convierten y se proponen actuar con justicia y
con bondad, escucha las oraciones de tu pueblo y danos un sincero espíritu de
penitencia, para que, teniendo los sentimientos propios de Cristo, podamos
alcanzar la paz y el perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor. TODOS: Amén.
Oración sobre las ofrendas.
Concédenos, Dios misericordioso, que nuestra ofrenda te sea
aceptable y que por ella quede abierta para nosotros la fuente de toda
bendición. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
Las prendas de la Pascua eterna
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y
eterno. En quien vivimos, nos movemos y existimos; y todavía peregrinos en este
mundo, no sólo experimentamos las pruebas cotidianas de tu amor, sino que
poseemos ya, en prenda, la vida futura. Porque al poseer las primicias del
Espíritu, por el cual resucitaste a Jesús de entre los muertos, esperamos
disfrutar eternamente del Misterio Pascual. Por eso, te alabamos con todos los
ángeles, y proclamamos tu gloria con alegría, diciendo: Santo, Santo, Santo...
Antífona de la comunión.
Recuerda, Señor, la promesa que le hiciste a tu siervo, ella
me infunde esperanza y consuelo en mi dolor (Cfr. Sal 118, 49-50).
Oración después de la comunión.
Que este misterio celestial renueve, Señor, nuestro cuerpo y
nuestro espíritu, para que seamos coherederos en la gloria de aquel cuya
muerte, al anunciarla, la hemos compartido. Él, que vive y reina por los siglos
de los siglos.