jueves, 30 de abril de 2026

Evangelio del 1 de mayo 2026 Juan 14, 1-6

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Discípulos: "No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque voy a prepararles un lugar. Cuando me vaya y les prepare un sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy".

Entonces Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo podemos saber el camino?" Jesús le respondió: "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, sino por mí".

Comentario

Jesús invita a sus discípulos a no dejarse dominar por el miedo ni la incertidumbre. Les ofrece una confianza profunda en Dios y en él mismo, presentándose como el camino, la verdad y la vida. No se trata solo de una enseñanza teórica, sino de una relación viva: seguir a Jesús es encontrar sentido, dirección y plenitud. En medio de las dudas, este pasaje recuerda que la fe no elimina las dificultades, pero sí da una certeza: no estamos solos y hay un destino de esperanza preparado por Dios.

miércoles, 29 de abril de 2026

Evangelio del 30 de abril 2026 Juan 13, 16-20

 



En aquel tiempo, después de lavarles los pies a sus discípulos, Jesús les dijo:

"Yo les aseguro: el sirviente no es más importante que su amo, ni el enviado es mayor que quien lo envía. Si entienden esto y lo ponen en práctica, serán dichosos.

No lo digo por todos ustedes, porque yo sé a quiénes he escogido. Pero esto es para que se cumpla el pasaje de la Escritura, que dice: El que comparte mi pan me ha traicionado. Les digo esto ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, crean que Yo Soy.

Yo les aseguro: el que recibe al que yo envío, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado".

 

Comentario

 

San Juan nos muestra el corazón del servicio cristiano. Jesús, después de lavar los pies de sus discípulos, les recuerda que el verdadero discípulo no busca ser servido, sino servir. “El siervo no es más que su señor” resume una lógica contracultural: la grandeza no se mide por el poder, sino por la humildad.

Este pasaje invita a reconocer la dignidad que hay en cada gesto de entrega. Quien acoge el servicio de otro con gratitud y quien sirve con amor participa del mismo espíritu de Cristo. Es una llamada a vivir la fe no como privilegio, sino como misión compartida.

martes, 28 de abril de 2026

¿POR QUÉ DESCANSÓ DIOS EN EL SÉPTIMO DÍA?

 



El descanso de Dios apunta a la consumación de la Creación, que está más

allá de todo esfuerzo humano.

 

Por mucho que el hombre trabajador sea el socio menor de su Creador (Gén 2,15), tanto menos puede él salvar la tierra mediante su esfuerzo. La meta de la Creación es «un nuevo cielo y una nueva tierra» (Is 65,17) mediante una Redención que nos es concedida. Por eso el descanso dominical, que es un anticipo del descanso celestial, está por encima del trabajo que nos prepara para ello.

Evangelio del 29 de abril 2026 Juan 12, 44-50



En aquel tiempo, exclamó Jesús con fuerte voz: "El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; el que me ve a mí ve a aquel que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, para que el que crea en mí no siga en tinieblas.

Si alguno oye mis palabras y no las pone en práctica, yo no lo voy a condenar; porque no he venido al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo.

El que me rechaza y no acepta mis palabras, tiene ya quien lo condene: las palabras que yo he hablado lo condenarán en el último día. Porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que mi Padre, que me envió, me ha mandado lo que tengo que decir y hablar. Y yo sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que hablo, lo digo como el Padre me lo ha dicho".

Comentario

Este pasaje es una proclamación solemne de Jesús sobre su identidad y misión. Él declara que creer en Él es creer en el Padre que lo envió, y que su venida al mundo no tiene como fin condenar, sino salvar. Jesús se presenta como la luz que disipa las tinieblas del corazón humano, ofreciendo vida y verdad a quienes lo escuchan.

El texto subraya que sus palabras no son suyas, sino del Padre, y que esas mismas palabras serán criterio de juicio. En esencia, este fragmento nos invita a comprender que la fe cristiana no se basa en el miedo o la condena, sino en la luz que transforma y salva.


lunes, 27 de abril de 2026

Evangelio del 28 de abril 2026 Juan 10, 22-30



Por aquellos días se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del Templo. Era invierno. Jesús se paseaba por el templo, bajo el pórtico de Salomón. Entonces le rodearon los judíos y le preguntaron: "¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente".

Jesús les respondió: "Ya se los he dicho, y no me creen. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco, y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna, y no perecerán jamás, nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y él es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno".

Comentario

Los judíos rodean a Jesús y le piden una respuesta directa: "¿Hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si tú eres el Cristo, dínoslo claramente". La ironía es que Jesús ya se lo ha dicho, no solo con palabras, sino con sus obras. El problema no es la falta de claridad, sino la falta de disposición para creer.

Este pasaje nos invita a reflexionar sobre si realmente estamos afinando el oído para reconocer la voz del Pastor en medio del ruido del mundo, confiando en que esa pertenencia es nuestra mayor seguridad.


domingo, 26 de abril de 2026

Evangelio del 27 de abril 2026 Juan 10, 11-18

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: "Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el  dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor.

El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para volverla a tomar. Este es el mandato que he recibido de mi Padre".

 Comentario

El pasaje presenta una de las imágenes más profundas de Jesús: el Buen Pastor. Aquí no solo se describe una función, sino una relación viva y comprometida entre Jesús y quienes lo siguen.

Jesús se define como el “buen pastor” que da la vida por sus ovejas.

Jesús manifiesta “yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen”. No se trata de un conocimiento superficial, sino de una relación íntima, semejante a la que existe entre el Padre y el Hijo. Esto revela que la fe no es solo seguir normas, sino entrar en una relación personal con Jesús.

Jesús menciona que tiene “otras ovejas que no son de este redil”, anticipando la apertura universal de su misión.

Finalmente, Jesús afirma que nadie le quita la vida, sino que Él la entrega libremente. Esto subraya que su muerte no es una derrota, sino un acto voluntario de amor y obediencia al Padre, con la certeza de la resurrección.

viernes, 24 de abril de 2026

Evangelio del 25 de abril 2026 Marcos 16, 15-20

 



En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Estos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos".

El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían.

 

Comentario

 

Este texto nos muestra el momento culminante en que Jesús confía a sus discípulos la misión de anunciar el Evangelio a todo el mundo. Es una invitación a salir, a no quedarse en la comodidad del grupo, sino a llevar la buena noticia a cada rincón de la vida.

Este pasaje nos recuerda que la fe no se guarda, se comparte; y que el poder de Dios acompaña siempre a quienes actúan con amor y valentía. Es el envío que transforma a los seguidores en testigos activos del Reino.