viernes, 20 de febrero de 2026

¿SE PUEDE EQUIVOCAR LA IGLESIA EN CUESTIONES DE FE?

 


La totalidad de los fieles no puede equivocarse en la fe, porque Jesús prometió a sus discípulos que les enviaría el Espíritu de la verdad, que los sostendría en la verdad (Jn 14,17).


Así como los discípulos creyeron de corazón en Jesús, un cristiano cuando pregunta por el camino de la vida puede fiarse completamente de la IGLESIA. Dado que Jesús mismo encargó a sus APÓSTOLES el ministerio de la enseñanza, la Iglesia tiene un MAGISTERIO y no puede callar.

Ciertamente miembros aislados de la Iglesia pueden equivocarse e incluso cometer faltas graves, pero en su conjunto la Iglesia no puede desviarse de la verdad de Dios. La Iglesia es portadora a través de los tiempos de una verdad viva que es mayor que ella misma. Se habla del depositum fidei, del depósito de la fe que hay que custodiar. Si esa verdad es negada o deformada públicamente, la Iglesia debe hacer resplandecer de nuevo «lo que se ha creído en todas partes, siempre y por todos» (san Vicente de Lérins 450.

Evangelio del 21 de febrero 2026 Lucas 5, 27-32

 


En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos y le dijo: "Sígueme". Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.

Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: "¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?" Jesús les respondió: "No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores para que se conviertan".

Reflexión

“SÍGUEME”.

Leví, considerado pecador y marginado por su oficio, no duda. Deja todo y sigue a Jesús. Este gesto nos habla de la fuerza transformadora de la mirada y la confianza de Cristo. No importa el pasado ni la reputación; lo que importa es la disposición del corazón para responder.

Más adelante, cuando Jesús comparte la mesa con publicanos y pecadores, los fariseos cuestionan su conducta. Pero Él responde con una enseñanza profunda: “No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a la conversión.”

Esta frase nos recuerda que la misericordia está en el centro del mensaje cristiano. Jesús no excluye, no señala con desprecio, sino que se acerca, sana y ofrece una nueva oportunidad.

¿Estamos dispuestos a levantarnos y seguir cuando Dios nos llama?

¿Somos capaces de mirar a los demás con misericordia y no con juicio?

Este relato es un recordatorio de que nadie está fuera del alcance del amor de Dios y que cada encuentro con Él puede ser el inicio de una vida nueva.

jueves, 19 de febrero de 2026

¿CÓMO SABEMOS QUÉ ES LO QUE PERTENECE A LA VERDADERA FE?

 


La verdadera fe la encontramos en la Sagrada Escritura y en la Tradición viva

de la IGLESIA.

 

El NUEVO TESTAMENTO ha surgido de la fe de la Iglesia. Escritura y Tradición van unidas. La transmisión de la fe no se da en primer lugar a través de textos. En la Iglesia antigua se decía que la Sagrada Escritura estaba escrita «más en el corazón de la Iglesia que sobre pergamino». Ya los discípulos y los APÓSTOLES experimentaron la nueva vida ante todo a través de la comunión de vida con Jesús. A esta comunión, que se continuó de un modo diferente tras la Resurrección, invitaba la Iglesia naciente a los hombres. Los primeros cristianos «perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones» (Hch 2,42). Estaban unidos entre sí y sin embargo tenían espacio para otros. Esto es lo que constituye la fe hasta hoy: los cristianos invitan a otros hombres a conocer una comunión con Dios, que desde los tiempos de los apóstoles se ha mantenido inalterada en la Iglesia católica.

Evangelio del 20 de febrero 2026 Mateo 9, 14-15

 



En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?" Jesús les respondió: "¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán".

 

Reflexión

 

Este pasaje nos recuerda que la fe no es solo sacrificio o norma externa, sino encuentro vivo. Cuando Dios se hace cercano, el corazón se llena de gozo. El ayuno y las prácticas religiosas tienen sentido, pero deben nacer del amor y del momento oportuno, no de la costumbre vacía.

La imagen del esposo nos invita a vivir la relación con Dios como una fiesta de presencia: reconocer cuándo es tiempo de celebrar su cercanía y cuándo es tiempo de espera y conversión. En ambos momentos, lo esencial es mantener el corazón unido a Él.

La erosión de la verdad a través del lenguaje. Reflexión 20260222

 


I DOMINGO DE CUARESMA Ciclo A Domingo 22 de Febrero 2026

 



ANTÍFONA DE ENTRADA.

Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré; prolongaré los días de su vida (Cfr. Sal 90, 15-16).

 

No se dice Gloria

 

ORACIÓN COLECTA. CONCÉDENOS.

Dios todopoderoso, que, por las prácticas anuales del sacramento cuaresmal, progresemos en el conocimiento del misterio de Cristo, y traduzcamos su efecto en una conducta irreprochable. Por nuestro Señor Jesucristo...

 

            Monición: En la primera lectura escucharemos que el hombre y la mujer, desde el inicio de su existencia, quieren ser dueños de sus decisiones prescindiendo de Dios. Cuando esto sucede entra el pecado. Escuchemos.

 

PRIMERA LECTURA

(Gén 2, 7-9; 3, 1-7) Del libro del Génesis

Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios. Un día le dijo a la mujer: "¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?".

La mujer respondió: "Podemos comer del fruto de todos los árboles del jardín, pero del árbol que está en el centro, dijo Dios: 'No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir'".

La serpiente replicó a la mujer: "De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal".

La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, que estaba junto a ella, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se cubrieron con ellas. Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 50)

R. Misericordia, Señor, hemos pecado.

L. Portu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. / R.

L. Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. / R.

L. Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. / R.

L. Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. / R.

 

Monición: San Pablo, en la segunda lectura, afirma con claridad que la desobediencia de un hombre nos atrajo la condenación; por la obediencia de Cristo, recibimos gracia, salvación y vida. Escuchemos.

 

SEGUNDA LECTURA (Rom 5, 12-19)

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos

Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte llegó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Antes de la ley de Moisés ya había pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se imputa cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir.

Ahora bien, con el don no sucede como con el delito, porque si por el delito de uno solo murieron todos, ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos! Y con el don no sucede como con las consecuencias del pecado de uno solo, porque ciertamente la sentencia, partiendo de uno solo, lleva a la condenación, pero la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación.

En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte, por un solo hombre, ¡con cuánta más razón los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, Jesucristo!

Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura para todos los hombres la justificación, que da la vida. En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos. Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Mt 4, 4)

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

 

Monición: Jesús, en el evangelio de hoy, es conducido por el Espíritu al desierto para un tiempo de oración y ayuno. Ahí lo sorprende el demonio proponiéndole un mesianismo triunfal que Jesús rechaza. Escuchemos.

 

EVANGELIO (Mt 4, 1-11)

Del santo Evangelio según san Mateo A. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: "Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes". Jesús le respondió: "Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios'.

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: "Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna". Jesús le contestó: "También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dio".

Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras y me adoras". Pero Jesús le replicó: "Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirá".

Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.

Palabra del Señor. A. Gloria a ti, Señor Jesús.

           

PROFESIÓN DE FE

 

CREDO de los Apóstoles

 

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

 

ORACIÓN UNIVERSAL

Sacerdote: Hermanos, imploremos la misericordia divina en favor de todos los hombres y supliquemos a Dios el perdón para cuantos hemos pecado. Oremos diciendo:

TODOS: Señor, ten piedad.

1.         Para que, en este tiempo de Cuaresma, Dios conceda a todos los fieles la fuerza necesaria para luchar contra el mal, convertirse de su mala conducta y retornar al camino del bien. Roguemos al Señor.

2.         Para que quienes abundan en bienes de la tierra usen sus riquezas en provecho de los necesitados y no vivan absortos en los bienes de este mundo. Roguemos al Señor.

3.         Para que quienes se han alejado de la Iglesia a causa de nuestros escándalos se reincorporen a la familia de Dios, y a nosotros el Señor nos otorgue su perdón. Roguemos al Señor.

4.         Para que nuestros corazones lleguen a ser, por medio de la penitencia cuaresmal, aquella tierra fecunda en la que la palabra de Dios produce fruto del ciento por uno. Roguemos al Señor.

Intenciones de la Iglesia local.

Sacerdote: Dios nuestro, que conoces la fragilidad de la naturaleza humana, escucha las oraciones de tu pueblo y concédele iniciar el camino cuaresmal con la fuerza de tu palabra, para que venza las tentaciones del Maligno y llegue, con gozo, a las fiestas pascuales. Por Jesucristo, nuestro Señor. TODOS: Amén.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS. Te pedimos, Señor, que nos hagas dignos de estos dones que vamos a ofrecerte, ya que con ellos celebramos el inicio de este santo sacramento cuaresmal. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PREFACIO

PREFACIO I DE CUARESMA

Significado espiritual de la Cuaresma

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Por él concedes bondadosamente a tus fieles anhelar gozosos, año tras año, con el alma purificada, las solemnidades de la Pascua, para que dedicados con mayor entrega a la oración y a las obras de caridad, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser plenamente hijos tuyos. Por eso, con los ángeles y los arcángeles, con los tronos y dominaciones y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN.

No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mt 4, 4).

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Alimentados, Señor, de este pan celestial que nutre la fe, hace crecer la esperanza y fortalece la caridad, te suplicamos la gracia de aprender a sentir hambre de aquel que es el pan vivo y verdadero, y a vivir de toda palabra que procede de tu boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Derrama sobre tu pueblo, Señor, la abundancia de tu bendición para que su esperanza crezca en la adversidad, su virtud se fortalezca en la tentación, y alcance la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

EN COMUNIÓN CON LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA 20260222

 

 


«La misma creación natural es, para cada cristiano, verdadero adoctrinamiento que lo lleva a la adoración de Dios, ya que el cielo y la tierra, el mar y cuanto en ellos hay manifiestan I bondad y la omnipotencia de su Autor, y la admirable belleza de todos los elementos que le sirven está pidiendo a la creatura inteligente una acción de gracias. Pero cuando se avecinan estos días, consagrados más especialmente a los misterios de la redención de la humanidad, estos días que preceden a la fiesta pascual, se nos exige, con más urgencia, una preparación y una purificación del espíritu. Porque es propio de la festividad pascual que toda la Iglesia goce del perdón de los pecados, no sólo quienes nacen en el sagrado bautismo, sino también los que, desde hace tiempo, se cuentan ya en el número de los hijos adoptivos. Pues bien, si los hombres nacen a la vida nueva principalmente por el bautismo, como a todos nos es necesario renovarnos cada día de las manchas de nuestra condición pecadora, y no hay nadie que no tenga que ser cada vez mejor en la escala de la perfección debemos esforzarnos para que nadie se encuentre bajo el efecto de los viejos vicios el día de la redención. Por ello, en estos días, hay que poner especial cuidado y devoción en cumplir aquellas cosas que los cristianos deben realizar en todo tiempo; así viviremos, en santos ayunos, esta Cuaresma de institución apostólica, y precisamente no sólo por el uso menguado de los alimentos, sino sobre todo ayunando de nuestros vicios. Y no hay cosa más útil que unir los ayunos santos y razonables con la limosna, que, bajo la única denominación de misericordia, contiene muchas y laudables acciones de piedad» (San León Magno [c. 390 - 461] 45 0 Papa de la Iglesia. Sermón 6 sobre la Cuaresma, 1-2).