lunes, 5 de octubre de 2026

Evangelio del 6 de octubre 2026 Lucas 10, 38-42

 


 

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: "Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude".

El Señor le respondió: "Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará".

 

Reflexión

 

Este pasaje del Evangelio nos invita a detenernos y reflexionar sobre nuestras prioridades diarias en un mundo que constantemente nos exige correr, producir y preocuparnos por múltiples asuntos.

El peligro del activismo excesivo: Marta representa la actitud de quien se agobia por el trabajo, las obligaciones y las tareas cotidianas. A menudo caemos en la trampa de creer que nuestro valor depende únicamente de lo que hacemos, terminando estresados y resentidos 

El valor de la escucha: María elige sentarse a los pies de Jesús para escuchar su palabra. Nos recuerda que lo esencial no es el hacer frenético, sino el espacio para la pausa, la interioridad y la conexión profunda con lo espiritual.

El equilibrio necesario: Jesús no condena el trabajo de Marta por servir, sino su inquietud y ansiedad ("muchas cosas te preocupan y te inquietan"). La enseñanza nos llama a integrar la acción con la contemplación, asegurando que nuestras ocupaciones no nos roben la paz interior ni lo verdaderamente importante.

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