Interpretación alegórica de la parábola del banquete de
bodas, relacionándola con el juicio final:
Los comensales y el rey: La sala del banquete se llena de
invitados procedentes de diversos lugares. El rey entra para examinar a los
presentes y evaluar sus méritos.
El traje de fiesta: Se interpreta como los preceptos del
Señor, las obras cumplidas según la Ley y el Evangelio, y la vestidura del
hombre nuevo. Aquel que no lleva este traje representa a quienes llevan el
nombre de cristianos pero conservan una conducta manchada (el hombre viejo).
El juicio y el castigo: El invitado sin el traje adecuado es
reprendido por su desvergüenza y se queda mudo al verse descubierto ante el
testimonio de los ángeles y del mundo. Finalmente, el rey ordena a los guardias
que lo aten de manos y pies para impedirle hacer el mal, simbolizando mediante
el llanto y el rechinar de dientes la magnitud de los tormentos futuros.
Cfr. (San Jerónimo [342420]. Evangelio de san Mateo.
Libro III, 22, 11-13).

No hay comentarios.:
Publicar un comentario