jueves, 3 de julio de 2025

Evangelio del 4 de julio 2025 Mateo 9, 9-13

 



En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió.

Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús los oyó y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

 

Reflexión

 

Este pasaje, y en general todo el evangelio, nos muestra que precisamente los pecadores son el objeto de la evangelización. Ciertamente que no es fácil esta tarea, pues exige de parte del evangelizador una conciencia pura y una espiritualidad centrada en Dios, de tal manera que pueda ser luz en las tinieblas. De otra manera, las tinieblas pueden opacar, e incluso, apagar su luz. Por otro lado, Jesús, nos invita a recibir con gran amor y misericordia a aquellos que, a pesar de sus limitaciones en la conversión, están buscando llevar una mejor relación con Dios.

Recordemos que la conversión es un proceso y un camino; hay algunos hermanos que van más adelante y otros más atrás.

El Señor es mi luz

miércoles, 2 de julio de 2025

Evangelio del 3 de julio 2025 Juan 20, 24-29

 



Tomás, uno de los Doce a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: "Hemos visto al Señor". Pero él les contestó: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré.

Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Luego le dijo a Tomás: "Aquí están mis manos; acerca tu dedo. Trae acá tu mano; métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree". Tomás le respondió: "¡Señor mío y Dios mío!" Jesús añadió: "Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto".

 

Reflexión

 

La bienaventuranza que hoy hemos leído en este pasaje del evangelio está dirigida a nosotros: a los que sin ver hemos creído. A los que sin ver a Jesús resucitado creemos que él está vivo, que es Dios, que camina con nosotros hasta la consumación de los siglos.

Es verdad que somos habitados por el Espíritu Santo; es verdad que todo lo que pidamos con fe se nos dará; es verdad que tenemos reservado un lugar en la eternidad con Jesús; es verdad que la vida vivida en el amor de Jesús es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Por eso alégrate y goza tú que sin ver has creído.

EN COMUNIÓN CON LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA 20250706



«La mies es mucha, pero los obreros son pocos... Entonces agregó a los doce discípulos, a quienes llamó Apóstoles, otros setenta y dos y los envió a todos, como resulta de sus palabras, a la mies ya sazonada. ¿Cuál era, entonces, la mies? No hallándose la mies en los gentiles donde no se había sembrado, resta sólo entender que se encontraba en el pueblo judío. A esta mies vino el dueño de la misma. A esta mies envió a los segadores. A los gentiles, al contrario, no envió segadores, sino sembradores. Nos parece, pues, que la mies fue recogida en el pueblo judío. De ella fueron escogidos los mismos Apóstoles. Allí estaba ya madura para la recolección, pues la habían sembrado los profetas. Deleita contemplar la agricultura de Dios, recrearse en sus dones y trabajar en su campo. En él trabajaba, en efecto, quien decía: Yo he trabajado más que todos ellos. Mas ¿no le daba fuerzas para ello el Señor de la mies? Por esto añadió: Mas no yo, sino la gracia de Dios conmigo. Que estaba bien impuesto en el oficio de la agricultura lo demuestra con suficiencia al decir: Yo planté, Apolo regó. Este apóstol, de Saulo convertido en Pablo, es decir, de orgulloso en el más pequeño -Saulo, en efecto, deriva de Saúl y Pablo de Paulo (poco), por lo que, interpretando en cierto modo su nombre, dice: Pues yo soy el más pequeño de todos los apóstoles-; así, pues, este Pablo, es decir, este pequeño y mínimo, fue enviado a los gentiles. Él mismo dice que fue enviado en primer lugar a la gentilidad. Él lo escribe, nosotros lo leemos, creemos y predicamos. El mismo afirma en su Carta a los Gálatas que, después de la llamada del Señor Jesús, subió a Jerusalén y cotejó su Evangelio con el de los demás apóstoles, y que se estrecharon las manos en señal de concordia y armonía, porque en nada discrepaba de lo que ellos mismos habían aprendido» (San Agustín [354-430]. Sermón 101, 1).

 


DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C Domingo 6 de Julio de 2025

  




PAZ A ESTA CASA

Is 66, 10-14; Gál 6. 1448; Lc 10, 1-12. 17-20

 

El Señor Jesús envía a los 72 discípulos a misionar por las poblaciones de Galilea. El evangelista los ubica como una especie de avanzada que antecede la misión que cumplirá el Maestro. La situación no pinta cómoda, enfrentarán hostilidades y rechazo. La misión estará enfocada a promover la paz. Los misioneros no pueden ofrecer paz, si ellos mismos no viven la paz interior. El Reino de Dios ha removido y ahuyentado sus antiguos miedos y sus gestos violentos. Cada hombre y cada mujer tienen que ser tratados con el máximo cuidado. De manera particular serán socorridos los enfermos. Ellos serán los primeros beneficiarios del nuevo orden de cosas traído por Jesús. Ningún privilegio, ninguna pretensión podrán exigir los misioneros. Sin alarido, ni estruendo, sin la prepotencia y la ostentación de las temibles legiones romanas, deberán presentarse como enviados del mensajero que anuncia la paz en nombre de Dios.

 

 

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 47, 10-11

 

Meditamos, Señor, los dones de tu amor, en medio de tu templo. Tu alabanza llega hasta los confines de la tierra como tu fama. Tu diestra está llena de justicia.

 

 

GLORIA

 

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.

Amén.

 

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo reconstruiste el mundo derrumbado. concede a tus fieles una santa alegría, para que, a quienes rescataste de la esclavitud del pecado, nos hagas disfrutar del gozo que no tiene fin. Por nuestro Señor Jesucristo...

 

 

LITURGIA DE LA PALABRA

 

PRIMERA LECTURA

 

Yo haré correr la paz sobre ella como un río.

 

Del libro del profeta Isaías: 66, 10-14

 

Alégrense con Jerusalén, gocen con ella todos los que la aman, alégrense de su alegría todos los que por ella llevaron luto, para que se alimenten de sus pechos. se llenen de sus consuelos y se deleiten con la abundancia de su gloria.

Porque dice el Señor: "Yo haré correr la paz sobre ella como un río y la gloria de las naciones como un torrente desbordado. Como niños serán llevados en el regazo y acariciados sobre sus rodillas: como un hijo a quien su madre consuela, así los consolaré yo. En Jerusalén serán ustedes consolados.

Al ver esto se alegrará su corazón y sus huesos florecerán como un prado. Y los siervos del Señor conocerán su poder". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

 

SALMO RESPONSORIAL

 

Del salmo 65,1-3a. 4-5. 6-7a. 16. 20

R/. Las obras del Señor son admirables.

 

Que aclame al Señor toda la tierra; celebremos su gloria y su poder, cantemos un himno de alabanza, digamos al Señor: "Tu obra es admirable". R/.

Que se postre ante ti la tierra entera y celebre con cánticos tu nombre. Admiremos las obras del Señor, los prodigios que ha hecho por los hombres. R/.

El transformó el Mar Rojo en tierra firme y los hizo cruzar el Jordán a pie enjuto. Llenémonos por eso de gozo y gratitud: El Señor es eterno y poderoso. R/.

Cuantos temen a Dios vengan y escuchen, y les diré lo que ha hecho por mí. Bendito sea Dios que no rechazó mi súplica, ni me retiró su gracia. R/.

 

 

SEGUNDA LECTURA

 

Llevo en mi cuerpo la marca de los sufrimientos que he pasado por Cristo.

 

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 6, 14-18

 

Hermanos: No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. Porque en Cristo Jesús de nada vale el estar circuncidado o no, sino el ser una nueva creatura.

Para todos los que vivan conforme a esta norma y también para el verdadero Israel, la paz y la misericordia de Dios. De ahora en adelante, que nadie me ponga más obstáculos, porque llevo en mi cuerpo la marca de los sufrimientos que he pasado por Cristo.

Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes. Amén. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Col 3. 15. 16

R/. Aleluya, aleluya.

 

Que en sus corazones reine la paz de Cristo; que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. R/.

 

 

EVANGELIO

 

El deseo de paz de ustedes se cumplirá.

 

Del santo Evangelio según san Lucas: 10, 1-12. 17-20

 

En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, arados los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: "La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envié trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: 'Que la paz reine en esta casa'. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios'.

Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: 'Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca'. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad".

Los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: "Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre".

Él les contestó: "Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les someten. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo".

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

 

PROFECIÓN DE FE

 

CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO

 

Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.

Amén.

 

 

PLEGARIA UNIVERSAL

 

Pidamos, hermanos, al Señor que escuche nuestras súplicas y acoja nuestras peticiones. Digamos confiadamente R/. Te rogamos, Señor.

 

Oremos a Dios Padre por el Papa León XIV, por nuestro obispo N., y por todos aquellos a los que se han confiado nuestras almas; que nuestro Señor les dé la fuerza y sabiduría para dirigir y gobernar santamente las comunidades que les han sido encomendadas y puedan así dar buena cuenta cuando se les pida. Roguemos al Señor.

 

Oremos también para que Dios nos conceda la paz; que él, que es la verdadera paz y el origen de toda concordia, transmita la paz del cielo a la tierra, la paz espiritual para nuestras almas y la paz temporal para nuestros días. Roguemos al Señor.

 

Pidamos por los que se esfuerzan en seguir las sendas del Evangelio, para que nuestro Señor los mantenga en este santo propósito hasta el fin de sus días; oremos también por los que viven en pecado, para que nuestro Señor les dé la gracia de convertirse, hacer penitencia y purificarse en el sacramento del perdón y alcanzar así la salvación eterna. Roguemos al Señor.

 

Oremos, finalmente, a Dios nuestro Señor por los fieles difuntos, que han salido ya de este mundo, especialmente por nuestros familiares, amigos y bienhechores, para que el Señor, por su gran misericordia, los reciba en su gloria y los coloque entre los santos y elegidos. Roguemos al Señor.

 

Dios nuestro, que al darnos la vocación cristiana nos pides estar siempre dispuestos a anunciar el Evangelio por todo el mundo, escucha nuestras oraciones y concédenos aquella valentía y libertad apostólicas que son necesarias para hacer presente en el mundo tu palabra de amor y tu mensaje de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

La oblación que te ofrecemos, Señor, nos purifique, y nos haga participar, de día en día, de la vida del reino glorioso. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

PREFACIO

 

EL MISTERIO PASCUAL Y EL PUEBLO DE DIOS

 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Quien, por su Misterio pascual, realizó la obra maravillosa de llamarnos de la esclavitud del pecado y de la muerte, al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su propiedad, para que, trasladados de las tinieblas a tu luz admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas.

Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo…

 

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 33, 9

 

Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados, y yo los aliviaré, dice el Señor.

 

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Señor, que nos has colmado con tantas gracias, concédenos alcanzar los dones de la salvación y que nunca dejemos de alabarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

 


UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20250706

 

Una sociedad tan llena de víctimas, de fosas clandestinas, de desaparecidos y de inseguridad está urgida de misioneros y servidores de la paz. Una paz que ahora mismo parece tan anhelada como lejana. Una paz que Dios nos regala, pero que nosotros debemos construir con grandes esfuerzos. No hay recetas para la paz que no incluyan el respeto total por la dignidad de cada persona. Ni el ansia de riqueza sin trabajo, ni la política sin principios, ni la fe sin sacrificios ayudan a construir la paz. La paz del Reino nace de la justicia y el respeto a los derechos de toda persona. Los cristianos que confesamos a Jesucristo tenemos que convencernos que la vida es absolutamente sagrada y que no podemos seguir disociando nuestra fe de nuestra vida cotidiana. En los primeros años de la educación familiar se siembran los valores fundamentales. En esta coyuntura, urge interiorizar antes que nada el respeto pleno a la vida y os bienes de cada persona.

martes, 1 de julio de 2025

Evangelio del 2 de julio 2025 Mateo 8, 28-34

 



En aquel tiempo, cuando Jesús desembarcó en la otra orilla del lago, en tierra de los gadarenos, dos endemoniados salieron de entre los sepulcros y fueron a su encuentro. Eran tan feroces, que nadie se atrevía a pasar por aquel camino. Los endemoniados le gritaron a Jesús: "¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Acaso has venido hasta aquí para atormentarnos antes del tiempo señalado?"

No lejos de ahí había una numerosa piara de cerdos que estaban comiendo. Los demonios le suplicaron a Jesús: "Si vienes a echarnos fuera, mándanos entrar en esos cerdos". Él les respondió: "¡Está bien!"

Entonces los demonios salieron de los hombres, se metieron en los cerdos, y toda la piara se precipitó en el lago por un despeñadero y los cerdos se ahogaron.

Los que cuidaban los cerdos huyeron hacia la ciudad a dar parte de todos aquellos acontecimientos y de lo sucedido a los endemoniados. Entonces salió toda la gente de la ciudad al encuentro de Jesús, y al verlo, le suplicaron que se fuera de su territorio.

 

Reflexión

 

Jesús sana y libera a dos hombres, dos seres humanos que sufrían a causa de unos demonios. Al hacerlo, los demonios destruyen toda una piara de cerdos. Los habitantes, en lugar de agradecer el haber liberado y sanado a dos hermanos, a dos seres humanos que sufrían, se preocupan más por la pérdida material de una piara de cerdos.

 

Vale más la piara de cerdos que la salud y bienestar de dos seres humanos. Como consecuencia, la comunidad rechaza a Jesús.

Hoy preferimos lo material a lo espiritual.

No dejemos que nos domine lo material. Dios nos ha regalado todas las cosas materiales, las cuales son buenas y son para nuestro bienestar, pero jamás deberán estar por encima de los valores como son: la vida humana, la vida familiar, y la protección del medio ambiente.