viernes, 7 de agosto de 2026

Cuando la fe vence el rechazo

 



Cuando la mujer cananea se acercó a Jesús le dijo: "Señor, hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio".

... Ella le dijo: "¡Señor, ayúdame!" Él le respondió: "No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos". Pero ella replicó: "Es cierto, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos".

La mujer cananea no se deja vencer por el rechazo ni por el silencio de Jesús. Aunque parece que su petición ha sido negada, persevera con humildad, confianza y una fe cada vez más firme. En lugar de alejarse, se acerca, adora a Jesús y vuelve a suplicar: «Señor, ayúdame». San Juan Crisóstomo destaca así que la verdadera fe no abandona ante las dificultades, sino que persevera con mayor fuerza, confiando en la misericordia de Dios.


Cfr: 

Mt 15, 21-28

San Juan Crisóstomo [c. 345• 407]. Homilía 52, 2

 

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