viernes, 13 de septiembre de 2024
Evangelio del 14 septiembre 2024 Lucas 6, 43-49
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No hay árbol bueno
que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol
se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas
de los espinos.
jueves, 12 de septiembre de 2024
Evangelio del 13 de septiembre 224 Lucas 6, 39-42
En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo:
"¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo?
El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje,
será como su maestro.
¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en
el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que
llevas en el ojo’, si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita!
Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la
paja del ojo de tu hermano".
Reflexión
Hoy tenemos una doble enseñanza. La primera estaría referida a
descubrir nuestros propios errores. Somos humanos y, como tales, tenemos
fallas, debilidades. Es, pues, necesario descubrirlas.
Pero ¿cómo podremos descubrirlas si no nos ayudan? O ¿cómo podremos
superarlas sin la ayuda de los demás? He aquí la segunda enseñanza: No es fácil
ayudar al hermano a salir adelante de sus debilidades. Requiere, como cuando
hay que sacar una paja del ojo, mucho cuidado, mucho cariño, mucho amor y
atención.
De esta manera se completa la enseñanza: Somos débiles y estamos llenos
de imperfecciones, no debemos cerrarnos a esto; pero al mismo tiempo debemos,
por un lado, permitir al hermano que nos ayude a superarlos, y por otro, ayudar
con ternura a los demás a superar sus imperfecciones. ¿Serías capaz de hacer
esto en tu propia vida?
miércoles, 11 de septiembre de 2024
Texto bíblico Lc 6, 27-28
Texto bíblico Lc 6, 27-28
Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian.
Bendigan a los que los maldicen, rueguen por lo que los difaman.
Reflexión
Este mensaje subraya la importancia del amor y la compasión, incluso hacia aquellos que nos tratan mal. Es un mensaje muy poderoso y desafiante. Jesús nos invita a ir más allá de nuestras reacciones naturales y a responder con amor y compasión, incluso en situaciones difíciles. Esta enseñanza puede ser una guía para promover la paz y la reconciliación en nuestras vidas diarias.
Evangelio del 12 de septiembre 2024 Lucas 6, 27-38
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Amen a sus
enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los
maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla,
preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la
túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.
Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si
aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los
pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el
bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan
solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los
pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.
Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin
esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo,
porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos,
como su Padre es misericordioso.
No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados;
perdonen y serán perdonados; den y se les dará: recibirán una medida buena,
bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la
misma medida con que midan, serán medidos".
Reflexión
El cristiano es en definitiva una persona distinta a las demás. Sus
criterios no van muy de acuerdo con los del mundo pues ha adoptado la
"ilógica" manera de pensar de su Maestro. Lo más extraño de todo es
que, a pesar de lo ilógica que parece la enseñanza de Jesús, es la única que
nos garantiza la verdadera felicidad.
Y es que, quien sigue de cerca a Jesús, aprende a dar y no sólo a
recibir; a perdonar, a pesar de ser el ofendido; a amar cuando sólo se recibe
ingratitud. Curiosamente quien obra así, experimenta una gran alegría, y sobre
todo, una profunda paz, sin embargo, todo esto sólo pude ser conocido y vivido
desde adentro.
Es decir, es necesario, por un lado buscar el vivir de acuerdo con el
Evangelio, pero por otro y quizás más importante, permitirle al Espíritu Santo
conducir nuestra vida. Seamos hombres y mujeres diferentes, auténticos
seguidores del Maestro, y mostrémosle al mundo que en lo "ilógico"
del Evangelio está la felicidad.
martes, 10 de septiembre de 2024
Evangelio del 11 de septiembre 2024 Lucas 6, 20-26
En aquel tiempo, mirando Jesús a sus discípulos, les dijo:
porque de ustedes es el Reino de Dios.
Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre,
porque serán saciados.
Dichosos ustedes los que lloran ahora,
porque al fin reirán.
Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y
los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del
Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será
grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas.
Pero ¡ay de ustedes, los ricos,
porque ya tienen ahora su consuelo!
¡Ay de ustedes, los que se hartan ahora,
porque después tendrán hambre!
¡Ay de ustedes, los que ríen ahora,
porque llorarán de pena!
¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe,
porque de ese modo trataron sus padres a los falsos
profetas!"
Reflexión
San Lucas resume en este apartado de su evangelio el sermón
de las bienaventuranzas. Es importante darnos cuenta de que los criterios de
Jesús son diametralmente opuestos a los que ordinariamente tiene el mundo.
Sólo por poner un ejemplo: el hombre de hoy quiere estar
siempre satisfecho, pasársela bien, y piensa que en esto está su felicidad. La
experiencia nos dice que esta "saciedad" nunca se da, incluso que, en
la medida que más "tiene", que mejor se la pasa, cada vez se siente
más vacío. Conocí a un hombre tan miserable, pero tan miserable, que lo único
que tenía era dinero.
Sólo cuando el hombre tiene hambre de lo infinito es cuando
puede ser verdaderamente saciado. Revisemos hoy nuestros valores. ¿En cuál de
las categorías que nos propone Jesús estamos?
lunes, 9 de septiembre de 2024
La diversidad en los apóstoles
Texto bíblico (Mt 10, 2-4)
“Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.
Reflexión
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