jueves, 5 de septiembre de 2024

Evangelio del 6 de septiembre 2024 Lucas 5, 33-39



 

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: "¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?"
 
Jesús les contestó: "¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán".
 
Les dijo también una parábola: "Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: 'El añejo es mejor' ".
 


Reflexión
 


Esta parábola, llena de significado, nos presenta, por un lado, el hecho de que el cristiano, una vez que ha decidido vivir de acuerdo con el Evangelio, no puede ya tener los mismos patrones de vida, pues, en muchas ocasiones estos serán incompatibles con el mensaje de Jesús. Por ello, muchas veces hay que cambiar de ambientes, de lecturas, de conversaciones, incluso de amistades.
 
Por otro lado, nos hace ver cómo el cristianismo, visto desde afuera, es decir, desde el lado del mundo, de la banalidad de la vida cómoda, puede parecer, no solo "extraño", sino incluso falto de vida y sabor. No faltan los comentarios, en los cuales, se critica a los cristianos como personas aburridas y sin gozo (la verdad quien da esta impresión no está viviendo realmente la vida cristiana).
 
Sin embargo, la vida cristiana es el vino añejo, nadie piensa que pueda ser bueno, pero una vez que se prueba no se quiere dejar. Quien ha tenido la experiencia de dejarse llenar por Dios no querrá nunca más experimentar la vaciedad del mundo. Pídele a Jesús que llene tu vida con su amor, ¡no te arrepentirás! 

DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo B Domingo 8 de septiembre 2024


 
 
LA VERDADERA IDENTIDAD DE JESÚS
 
Is 35,4-7; Sal 145; Sant 2,1-5; Mc 7, 31-37
 
Los capítulos 34 y 35 de Isaías, de los cuales se toma la primera lectura de hoy, son denominados "el pequeño apocalipsis de Isaías". No obstante, sería mejor entenderlos como un oráculo divino contra el mal simbolizado por el enemigo perenne de Israel, la nación de Edom (véase, por ejemplo, Abd 1-7) y la promesa divina de restaurar el desierto que esa nación ocupaba y que simboliza todo el universo restaurado. En medio de tal restauración se encuentra nuestra lectura, que promete la curación de esas capacidades esenciales de comunicación humana que son el habla y el oído. El Evangelio de hoy cita textualmente las palabras de Isaías sobre dichas capacidades para demostrar que Dios, en la persona de Jesús, ha venido para redimir el mundo. Así, Marcos nos muestra, de manera narrativa, la verdadera identidad de Jesús.
 
 
ANTÍFONA DE ENTRA DA Sal 118, 137. 124
 
Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos; muéstrate bondadoso con tu siervo.
 
 
GLORIA
 
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
 
 
ORACIÓN COLECTA
 
Señor Dios, de quien nos viene la redención y a quien debemos la filiación adoptiva, protege con bondad a los hijos que tanto amas, para que todos los que creemos en Cristo obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo ...
 
 
PRIMERA LECTURA
 
Se iluminarán los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán.
 
Del libro del profeta Isaías: 35, 4-7
Esto dice el Señor: "Digan a los de corazón apocado: '¡Ánimo! No teman. He aquí que su Dios, vengador y justiciero, viene ya para salvarlos'.
Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán. Saltará como un venado el cojo y la lengua del mudo cantará.
Brotarán aguas en el desierto y correrán torrentes en la estepa. El páramo se convertirá en estanque y la tierra sedienta, en manantial".
Palabra de Dios.
 
 
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 145
 
El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R.
 
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R.
 
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo. Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos. R.
 
 
SEGUNDA LECTURA
 
Dios ha elegido a los pobres del mundo para hacerlos herederos del Reino.
 
De la carta del apóstol Santiago: 2, 1-5
 
Hermanos: Puesto que ustedes tienen fe en nuestro Señor Jesucristo glorificado, no tengan favoritismos. Supongamos que entran al mismo tiempo en su reunión un hombre con un anillo de oro, lujosamente vestido, y un pobre andrajoso, y que fijan ustedes la mirada en el que lleva el traje elegante y le dicen: "Tú, siéntate aquí, cómodamente". En cambio, le dicen al pobre: "Tú, párate allá o siéntate aquí en el suelo, a mis pies". ¿No es esto tener favoritismos y juzgar con criterios torcidos?
Queridos hermanos, ¿acaso no ha elegido Dios a los pobres de este mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que lo aman?
Palabra de Dios.
 
 
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mt 4, 23
 
R. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba la buena nueva del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad.
 
 
EVANGELIO
 
Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.
 
Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 31-3 7
 
En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Effetá!" (que quiere decir "¡Ábrete!"). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: "¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos".
Palabra del Señor.
 
 
PROFESIÓN DE FE
 
CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO
 
Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.
 
 
PLEGARIA UNIVERSAL
 
Hermanos, oremos a Dios nuestro Padre, en cuyas manos están los destinos del universo. Después de cada petición diremos: Padre, escúchanos.
 
Por la santa Iglesia de Dios, para que sea fiel a la voluntad de Cristo y se purifique
continuamente de sus faltas y debilidades. Oremos.
 
Por todos los hombres y mujeres que, sin creer en Jesucristo, trabajan al servicio de los demás, para que no decaiga su ánimo y perseveren en su empeño. Oremos.
 
Por los que gobiernan las naciones, para que trabajen por la paz del mundo, a fin de que todos los pueblos puedan vivir en justicia y libertad. Oremos.
 
Por la paz en nuestra patria y por quienes vivimos en México, para que seamos fieles al plan salvífico de Dios y construyamos una sociedad justa y solidaria. Oremos.
Por todos los que estamos aquí reunidos y cuantos forman nuestra comunidad, para que Dios nos conceda la paz del corazón, el perdón de los pecados y la firme voluntad de obedecer siempre sus mandamientos. Oremos
 
Señor, escucha nuestras oraciones y ayúdanos a proclamar con valentía tu Evangelio, para que los oídos de los sordos se abran, los cobardes de corazón recobren ánimos y las lenguas de los mudos canten con nosotros la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 
 
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
 
Señor Dios, fuente de toda devoción sincera y de la paz, concédenos honrar de tal manera, con estos dones, tu divina majestad, que, al participar en estos santos misterios, todos quedemos unidos en un mismo sentir. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 
 
PREFACIO
 
El día del Señor
 
En verdad es justo bendecirte y darte gracias, Padre santo, fuente de la verdad y de la vida, porque nos has convocado en tu casa en este día de fiesta. Hoy, tu familia, reunida en la escucha de tu Palabra, y en la comunión del pan único y partido, celebra el memorial del Señor resucitado, anhelando el domingo sin ocaso en el que la humanidad entera entrará en tu descanso. Entonces podremos contemplar tu rostro y alabaremos por siempre tu misericordia. Con esta gozosa esperanza, y unidos a los ángeles y a los santos, cantamos unánimes el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo ...
 
 
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 8, 12
 
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue, no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
 
 
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
 
Concede, Señor, a tus fieles, a quienes alimentas y vivificas con tu palabra y el sacramento del cielo, aprovechar de tal manera tan grandes dones de tu Hijo amado, que merezcamos ser siempre partícipes de su vida. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


EN COMUNIÓN CON LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA 2240908

 



«Jesús en tierra de gentiles. Marcos nos cuenta que, llegado que hubo a la casa, no le fue posible permanecer oculto. Y ¿por qué, en concreto, se dirigió Jesús a aquellas partes? Cuando hubo librado a los judíos de la observancia de los alimentos, entonces es cuando, adelantando en el camino, abre también la puerta a los gentiles: como Pedro, que recibe la orden de derogar aquella ley seguidamente es enviado al centurión Cornelio. Mas si alguien preguntara por qué habiéndoles Él dicho a sus discípulos: No vayáis por el camino de los gentiles (Mt 10, 5), ése es el que toma Él ahora, le responderíamos, en primer lugar, que no estaba el Señor obligado a lo mismo que mandaba a sus discípulos. Y, en segundo, que tampoco Él fue allí con intento de predicarles. Marcos lo da a entender cuando dice que trató de esconderse y permanecer oculto (Mc 7, 24). Porque, así como no correr primero hacia aquellas gentes era lo que pedía el orden natural de las cosas, así rechazara los que a Él se acercaban hubiera sido indigno de su bondad. Pues si era bien seguir a los que huían, mucho más de razón era no huir de los que le buscaban. Mirad, si no, cuán merecedora del beneficio era la mujer cananea, pues ni siquiera se había atrevido a ira Jerusalén, por temor que sentía y por tenerse a sí misma por indigna. Porque, que, de no haber sido por eso, allí se hubiera presentado, puede muy bien deducirse de su fervor presente y del hecho de haber salido de sus propios términos. Hay quienes explican alegóricamente el pasaje y dicen que cuando Cristo hubo salido de la Judea, entonces fue cuando la Iglesia se atrevió a acercársele, salido que había también ella de sus propios términos, conforme a la palabra del profeta: Olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre (Sal 44,11)» (San Juan Crisóstomo [c.347-4071. Evangelio de san Mateo. Homilía 52).
 

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Evangelio del 5 de septiembre 2024 Lucas 5, 1-11


 


 

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.
 
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.
 
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!" Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
 
Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.
 
 
Reflexión
 


Hoy se tiene la tentación de pensar que la Palabra de Dios, lo que leemos en el Evangelio, o en general, en la Sagrada Escritura, tiene el mismo valor que la que está escrito en cualquier otro libro. Hoy, Pedro, un experimentado pescador, se pone a escuchar lo que para un hombre de su experiencia resultaría una ilógica petición, la cual proviene de un carpintero. Sin embargo, la Escritura nos dice que antes de invitar a Pedro a pescar, Jesús había predicado a los que se reunieron en torno a la barca.
 
Seguramente que lo que escuchó Pedro de labios de Jesús, lo animó a intentar una acción fuera de toda lógica dentro de su oficio. El resultado: una gran pesca. Pedro, entonces, a pesar de ser un hombre experimentado reconoce que la Palabra de Jesús no es como la de cualquier hombre. Y a pesar de ser un experto en la materia se deja conducir por la palabra del Maestro.
 
Debemos, pues, por un lado, escuchar más seguido y con mucha atención la Palabra de Jesús que tenemos en los evangelios y, por otro lado, reconocer que esa palabra no es la de cualquier hombre, no es simplemente la palabra del Carpintero de Nazaret, sino que es la palabra de Dios, la cual tiene poder. Date tiempo para leer la Sagrada Escritura y aprende a dejarte conducir por ella.

martes, 3 de septiembre de 2024

Evangelio del 4 de septiembre 2024 Lucas 4, 38-44



 

En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles.
 
Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: "¡Tú eres el Hijo de Dios!" Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías.
 
Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: "También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado". Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea.
 


Reflexión

 
Una de las actitudes fundamentales de Jesús, y que, sobre todo san Lucas, no se cansa de resaltar, es su gran misericordia que lo lleva a estar disponible para los demás. Para él, no hay un momento determinado para sanar, para atender a los que lo buscan. Todo su tiempo le pertenece a los demás, para quienes él ha sido enviado.
 
Se ha hecho disponible para todos y todos han encontrado en él alivio y consuelo. En nuestro mundo agitado, es fundamental el recobrar esta actitud de Jesús, sobre todo, para los de nuestra propia casa. Es cierto que muchas veces estamos cansados, pero qué importante es estar siempre disponible para los hijos, para el esposo o la esposa, para nuestros padres.
 
La falta de disponibilidad causa serias lesiones en la relación de la familia, lo que va, poco a poco, provocando la indiferencia y la dispersión. Quizás, valdría la pena hoy reflexionar sobre nuestra disponibilidad y pensar ¿qué tan dispuesto estoy para dar una mano (escuchar, acompañar, servir) a los que se acercan a mí, sobre todo, a los de mi propia familia? Recuerda que servir es amar. 

lunes, 2 de septiembre de 2024

Evangelio del 3 de septiembre 2024 Lucas 4, 31-37



 

En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad.
 
Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: "¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios".
 
Pero Jesús le ordenó: "Cállate y sal de ese hombre". Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: "¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y estos se salen". Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.
 
Reflexión
 
Una de las estrategias más astutas del demonio, y que usa con gran habilidad sobre todo en nuestros días, es hacernos creer que no existe. Hoy se busca explicar muchos de los efectos que el demonio produce en el hombre por medio de la psicología y otras ciencias afines.
 
Sin embargo, el demonio es una realidad que atenta contra nuestra vida eterna y contra nuestra felicidad. El juego de la ouija, la lectura de las cartas, consultar adivinos, poner nuestra confianza en el horóscopo, no son juegos; abren la puerta para que Satanás pueda operar con mayor facilidad en la vida del hombre y destruirlo.
 
No abramos nuestras puertas a lo que puede destruir nuestra felicidad en esta vida y en la otra. Dirige tu vida a Dios y él te dará la felicidad que estás buscando. Sólo Él tiene la vida. Ora, lee la Sagrada Escritura, busca vivir en gracia y serás feliz. 

domingo, 1 de septiembre de 2024

Evangelio del 2 de septiembre 2024 Lucas 4, 16-30

 


En aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor.
 
Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a hablar, diciendo: "Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura, que ustedes acaban de oír".
 
Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios, y se preguntaban: "¿No es éste el hijo de José?"
 
Jesús les dijo: "Seguramente me dirán aquel refrán: 'Médico, cúrate a ti mismo, y haz aquí, en tu propia tierra, todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm' ".
 
Y añadió: "Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra. Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías, cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón. Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, que era de Siria".
 
Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira, y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta una barranca del monte, sobre el que estaba construida la ciudad, para despeñarlo. Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí.
 


Reflexión
 


Indudablemente, el lugar más difícil para dar testimonio es nuestra propia casa, nuestro propio ambiente; sin embargo, no por ello debemos dejar de hacer nuestro mejor esfuerzo para que Jesús sea conocido, ya que el día de nuestro bautismo se cumplieron para nosotros las mismas palabras del profeta, pues hemos sido llenos del Espíritu Santo.
 
Cada cristiano es enviado a proclamar la libertad a los cautivos, a los que viven presos del pecado y del egoísmo; a dar la vista a los ciegos, a los que no se dan cuenta de lo hermoso que es vivir en gracia en este mundo maravilloso que Dios creó para nosotros; a liberar a los oprimidos por la angustia y la desesperación que causa el materialismo y a proclamar el año de gracia del Señor, es decir, un tiempo propicio para regresar a Dios.
 
Que el Señor nos conceda la gracia y el valor de ser profetas en nuestros propios ambientes.