viernes, 22 de mayo de 2026

Evangelio del 23 de mayo 2026 Juan 21, 20-25

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a Pedro: "Sígueme". Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre su pecho y le había preguntado: 'Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?' Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ¿qué va a pasar con éste?" Jesús le respondió: "Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú, sígueme".

Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: 'Si yo quiero que permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?'

Ese es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito, y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo el mundo los libros que se escribieran.

Comentario

Este pasaje concluye el Evangelio de Juan con una enseñanza muy importante sobre el seguimiento de Jesús. Pedro, al ver al discípulo amado, pregunta por su destino. Jesús le responde: “Tú sígueme”, recordándole que lo esencial no es compararse con los demás, sino ser fiel a la propia vocación.

Con frecuencia nos preocupamos por el camino que Dios ha trazado para otros, pero el Señor nos invita a concentrarnos en nuestra propia respuesta de fe. Cada discípulo tiene una misión particular y un modo único de servir al Reino.

Jesús nos llama a dejar las comparaciones, confiar en el plan que tiene para cada uno y seguirlo con fidelidad y amor.

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