viernes, 27 de febrero de 2026

¿QUÉ FUNCIÓN TIENE LA SAGRADA ESCRITURA EN LA IGLESIA?

 

La IGLESIA saca su vida y su fuerza de la Sagrada Escritura.

Con la excepción de la presencia de Cristo en la sagrada EUCARISTÍA, no hay nada que la IGLESIA venere más reverentemente que la presencia de Cristo en la Sagrada Escritura. En la Santa Misa acogemos en pie el Evangelio, porque en las palabras humanas que escuchamos es Dios mismo quien nos habla.


Evangelio del 28 de febrero 2026 Mateo 5, 43-48

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos...

Porque, si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Sean, pues, perfectos como su Padre celestial es perfecto".

Reflexión

Jesús nos invita a dar un paso más allá de lo que parece justo o razonable: amar también a los enemigos y orar por quienes nos persiguen. No se trata solo de evitar el odio, sino de responder al mal con el bien.

Jesús propone como modelo al Padre celestial, que ama sin distinción y hace el bien a todos. Así, la perfección cristiana no consiste en no equivocarse, sino en amar con un corazón amplio, misericordioso y universal.

RAÍCES DE NUESTRA FE Los Credos en la Iglesia.



La Iglesia siempre buscó formas de expresar su fe de manera sencilla, clara, precisa y fácil de memorizar. Estas formulaciones son llamadas «Credos» o también «Símbolos de la fe». Son declaraciones que sintetizan las creencias fundamentales de la comunidad cristiana. Estos credos han sido esenciales para la unidad y la defensa de la doctrina cristiana, especialmente frente a las herejías que surgieron en los primeros siglos. Cada «Símbolo» es una profesión de fe. Es un resumen de las verdades fundamentales que la Iglesia Católica cree y enseña. La palabra credo proviene del latín y significa yo creo. Cuando profesamos el Credo expresamos nuestra adhesión a las enseñanzas de Jesús y a la Tradición Apostólica. Evidentemente, las frases de los Credos no se encuentran literalmente en la Biblia, pero sí se fundamentan en las enseñanzas de los Evangelios y de los otros escritos del Nuevo Testamento. Profesar nuestro Credo no es repetición de palabras. Es un acto de fe que nos conecta con Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Es un acto de comunión con la Iglesia, nuestra madre, que nos transmite la fe y nos acompaña en nuestra respuesta al Evangelio. En nuestras exposiciones seguiremos el esquema de nuestro Catecismo que dice: «Nuestra exposición de la fe seguirá el Símbolo de los Apóstoles, que constituye, por así decirlo, "el más antiguo catecismo romano”. Este Credo es un resumen fiel de la fe cristiana, que abarca los puntos esenciales de la doctrina cristiana» (Catecismo n. 196). 

EN COMUNIÓN CON LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA 20260301

 


«Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Éste es el que sin abandonar mi seno, entró en el seno de María; el que inseparablemente permaneció en mí y en ella habitó no circunscrito; el que indivisiblemente está en los cielos, y moró en el seno de la Virgen inmaculada. No es uno mi Hijo y otro el hijo de María; no es uno e/ que estaba recostado en la gruta y otro el que fue adorado por los Magos; no es uno el que fue bautizado y otro distinto el exento de bautismo. Sino: éste es mi Hijo; el mismo en quien la mente piensa y contemplan los ojos; el mismo invisible en sí y visto por vosotros; sempiterno y temporal; el mismo que, siéndome consustancial por su divinidad, es consustancial a vosotros por su humanidad en todo, menos en el pecado. Éste es mi Mediador y el de sus hermanos, ya que por sí mismo reconcilia conmigo a los que habían pecado. Éste es mi Hijo y cordero, sacerdote y víctima: es al mismo tiempo oferente y oblación, el que se convierte en sacrificio y el que lo recibe. Éste es el testimonio que dio el Padre de su Unigénito al bautizarse en el Jordán. Y cuando Cristo se transfiguró en el monte delante de sus discípulos y su rostro desprendía una luminosidad tal que eclipsaba los rayos del sol, también entonces se volvió a oír aquella voz: Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo. Si dijera: Yo estoy en el Padre y el Padre en mí, escuchadlo. Si dijera: Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre, escuchadlo porque dice la verdad. Si dijera: el Padre que me ha enviado es más que yo, inscribid esta manera de hablar en la economía de su condescendencia» (San Gregorio de Antioquía [Siglo Vl-593]. Homilía 2 en el Bautismo de Cristo).

jueves, 26 de febrero de 2026

¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE EL NUEVO TESTAMENTO PARA LOS CRISTIANOS?

 



En el NUEVO TESTAMENTO se completa la REVELACIÓN de Dios.

Los cuatro evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan son el corazón de la Sagrada Escritura y el tesoro más preciado de la Iglesia. En ellos se muestra el Hijo de Dios tal como es y nos sale al encuentro.

En los Hechos de los Apóstoles aprendemos acerca de los inicios de la Iglesia y de la acción del Espíritu Santo.

En las cartas apostólicas se pone la vida de los hombres en todos sus aspectos ante la luz de Cristo.

En el Apocalipsis vemos anticipadamente el fin de los tiempos.

Jesús es todo lo que Dios nos quiere decir. Todo el ANTIGUO TESTAMENTO prepara la Encarnación del Hijo de Dios. Todas las promesas de Dios encuentran su cumplimiento en Jesús. Ser cristiano quiere decir unirse cada vez más profundamente con la vida de Cristo. Para ello hay que leer y vivir los evangelios. Madeleine Delbrêl dice: «A través de su Palabra Dios nos dice quién es y lo que quiere; nos lo dice de manera definitiva y para cada día. Cuando tenemos en las manos el Evangelio deberíamos considerar que allí habita la Palabra que quiere hacerse carne en nosotros, apoderarse de nosotros para que comencemos de nuevo su vida en un lugar nuevo, en un tiempo nuevo, en un nuevo entorno humano».

 

Evangelio del 27 de febrero 2026 Mateo 5, 20-26

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.

Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.

Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.

Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de ahí hasta que hayas pagado el último centavo".

 

Reflexión

 

En este pasaje Jesús propone una justicia más profunda que la simple obediencia externa. Afirma que no basta con “no matar”; la raíz del mal está en el interior: en la ira, el insulto, el desprecio y la ruptura de la fraternidad. La violencia comienza en el corazón antes de manifestarse en los actos.

 

Jesús eleva la exigencia moral al nivel de la intención y de las relaciones. La reconciliación se vuelve prioritaria: antes de ofrecer un sacrificio a Dios, es necesario restablecer la paz con el hermano. Esto revela que el culto verdadero no puede separarse de la vida concreta; la comunión con Dios pasa por la comunión con los demás.

 

Finalmente, el llamado a “ponerse de acuerdo pronto con el adversario” subraya la urgencia de resolver los conflictos. El Reino de Dios no se construye desde el resentimiento, sino desde el perdón, el diálogo y la reconciliación sincera. Es una invitación a revisar nuestras actitudes diarias y a vivir una justicia que transforme el corazón.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20260301

 


En las primeras páginas de la Biblia ya está retratado el drama de la migración. En la narrativa del Génesis encontramos a Adán, Caín, los habitantes de Babel, José, los hijos de Jacob y sobre todo, al patriarca Abrahán que salen de su tierra, porque experimentan el grito de la conciencia, la voz de alguna urgencia que los obliga a desarraigarse. Dios jamás se desatiende de su suerte. Se encarga de los hijos más débiles, apelando a nuestra solidaridad. La patria única es la Casa Común. En dicha casa no hay extranjeros. Quienes estamos llamados a ser personas transfiguradas somos los discípulos de Jesús. Diversas organizaciones y casas de atención a los migrantes son señal de esperanza en este mundo lleno de indiferencia y superficialidad.


La migración es el espejo donde se refleja nuestra humanidad. Reflexión 20260301

 


II Domingo de Cuaresma 1 de marzo 2026

 


   


                    

ANTÍFONA DE ENTRADA.

Mi corazón me habla de ti diciendo: "Busca su rostro". Tu faz estoy buscando, Señor; no me escondas tu rostro (Cfr. Sal 26, 8-9).

 

No se dice Gloria

 

ORACIÓN COLECTA.

Señor Dios, que nos mandaste escuchar a tu Hijo muy amado, dígnate alimentarnos íntimamente con tu palabra, para que, ya purificada nuestra mirada interior, nos alegremos en la contemplación de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...

 

            Monición: Con la vocación de Abraham y su respuesta de fe y obediencia a Dios, inicia la historia de la salvación; es decir, inicia esa nueva historia de amor entre Dios y el hombre que hoy seguimos escribiendo. Escuchemos.

 

PRIMERA LECTURA (Gén 12, 1-4)

Del libro del Génesis

En aquellos días, dijo el Señor a Abram: "Deja tu país, a tu parentela y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te mostraré. Haré nacer de ti un gran pueblo y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre y tú mismo serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. En ti serán bendecidos todos los pueblos de la tierra". Abram partió, como se lo había ordenado el Señor. Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 32)

R. Señor, ten misericordia de nosotros.

L. Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. Él ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades. / R.

L. Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida. / R.

L. En el Señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo. Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Señor, hemos confiado. / R.

 

Monición: San Pablo invita a Timoteo a compartir con él los sufrimientos por el Evangelio y lo exhorta a vivir el don de la salvación otorgada por Cristo, independientemente de nuestros méritos. Escuchemos.

 

SEGUNDA LECTURA (2 Tim 1, 8-10)

De la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo

Querido hermano: Comparte conmigo los sufrimientos por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. Pues Dios es quien nos ha salvado y nos ha llamado a que le consagremos nuestra vida, no porque lo merecieran nuestras buenas obras, sino porque así lo dispuso él gratuitamente.

Este don, que Dios nos ha concedido por medio de Cristo Jesús desde toda la eternidad, ahora se ha manifestado con la venida del mismo Cristo Jesús, nuestro Salvador, que destruyó la muerte y ha hecho brillar la luz de la vida y de la inmortalidad, por medio del Evangelio.

Palabra de Dios.

A. Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Cfr. Mt 17, 5)

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: "Éste es mi Hijo amado; escúchenlo". R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

 

Monición: La transfiguración de Jesús era necesaria para Pedro, Santiago y Juan para introducirlos en el misterio de la Cruz que no comprendían, aunque Jesús se los anunciaba con claridad. Escuchemos.

 

EVANGELIO (Mt 17, 1-9)

Del santo Evangelio según san Mateo A. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de éste, y los hizo subir a solas con él a un monte elevado. Ahí se transfiguró en su presencia: su rostro se puso resplandeciente como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la nieve. De pronto aparecieron ante ellos Moisés y Elías, conversando con Jesús.

Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bueno sería quedarnos aquí! Si quieres, haremos aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".

Cuando aún estaba hablando, una nube luminosa los cubrió y de ella salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; escúchenlo". Al oír esto, los discípulos cayeron rostro en tierra, llenos de un gran temor. Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: "Levántense y no teman". Alzando entonces los ojos, ya no vieron a nadie más que a Jesús.

Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: "No le cuenten a nadie lo que han visto, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos".

Palabra del Señor.

A. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

PROFESIÓN DE FE

 

CREDO de los Apóstoles

 

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

 

ORACIÓN UNIVERSAL

Sacerdote: Oremos, hermanos, al Padre de la misericordia y pidámosle con espíritu contrito que escuche la oración de su pueblo penitente. Oremos diciendo:

TODOS: Santifícanos, Señor, con tu sangre.

1.         Para que Dios conceda a sus fieles vivir estos días de Cuaresma con verdadero espíritu de penitencia y prepararse a celebrar con fruto el sacramento del perdón. Roguemos al Señor.

2.         Para que quienes se han apartado del camino del bien y han muerto a causa del pecado escuchen, en estos días de Cuaresma, la voz del Hijo de Dios y vivan. Roguemos al Señor.

3.         Para que Dios inspire sentimientos de caridad a los que tienen riquezas y multiplique los bienes de la tierra en bien de todos. Roguemos al Señor.

4.         Para que la penitencia cuaresmal aleje de nosotros el amor desordenado a los bienes visibles y sane nuestra aridez espiritual con el deseo de los bienes del cielo. Roguemos al Señor.

            Intenciones de la Iglesia local.                              

Sacerdote: Dios nuestro, que nos has concedido ser iluminados con la luz del Evangelio, escucha nuestras oraciones y abre nuestros oídos, para que, atendiendo siempre la voz de tu Hijo y aceptando en nuestra vida el misterio de la cruz, podamos alcanzar la gloria de tu reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. TODOS: Amén.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

Te rogamos, Señor, que estos dones borren nuestros pecados y santifiquen el cuerpo y el alma de tus fieles, para celebrar dignamente las fiestas pascuales. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PREFACIO

PREFACIO ll DE CUARESMA

El espíritu de la penitencia cuaresmal

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque misericordiosamente estableciste este tiempo especial de gracia para que tus hijos busquen de nuevo la pureza del alma y así, libres de todo afecto desordenado, no se afanen en las realidades transitorias, sino, antes bien, pongan su corazón en aquellas que duran para siempre. Por eso, con todos los ángeles y los santos, te alabamos, diciendo sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN.

Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; escúchenlo (Mt 17, 5).

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Al recibir, Señor, este glorioso sacramento, queremos darte gracias de todo corazón porque así nos permites, desde este mundo, participar ya de los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

             

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Bendice, Señor, a tus fieles con una bendición perpetua, y haz que de tal manera acojan el Evangelio de tu Hijo, que puedan debida y felizmente desear y alcanzar la gloria que él manifestó a los apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

miércoles, 25 de febrero de 2026

¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE EL ANTIGUO TESTAMENTO PARA LOS CRISTIANOS?

  


En el ANTIGUO TESTAMENTO Dios se muestra como Creador y como quien conserva el mundo y es guía y educador de los hombres. También los libros del Antiguo Testamento son Palabra de Dios y Sagrada Escritura. Sin el Antiguo Testamento no se puede comprender a Jesús.

En el ANTIGUO TESTAMENTO comienza la gran historia del aprendizaje de la fe, que da un giro decisivo en el NUEVO TESTAMENTO y que llegará a su meta con el fin del mundo y el retorno de Cristo. Y en esto el Antiguo Testamento es mucho más que un mero preludio del Nuevo. Los mandamientos y las profecías del pueblo de la antigua alianza y las promesas que se contienen en ellas para todos los hombres no han sido revocados. En los libros de la antigua alianza se encuentra un tesoro insustituible de oración y de sabiduría; especialmente los salmos pertenecen a la oración cotidiana de la Iglesia.

Evangelio del 26 de febrero 2026 Mateo 7, 7-12

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre.

¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuanto mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan.

Traten a los demás como ustedes quieren que ellos los traten. En esto se resumen la ley y los profetas".

 

Reflexión

 

El evangelio de hoy nos invita a confiar plenamente en Dios y a vivir con un corazón abierto hacia los demás. “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá” es una promesa que nos recuerda que no estamos solos: Dios escucha, responde y acompaña.

Al mismo tiempo, el pasaje nos enseña que así como esperamos recibir bondad, también debemos ofrecerla. La llamada “regla de oro” —tratar a los demás como queremos ser tratados— resume un estilo de vida basado en el amor, la justicia y la empatía.

Este mensaje nos anima a tener fe activa: confiar en Dios y reflejar su generosidad en nuestras acciones diarias.

martes, 24 de febrero de 2026

¿CÓMO SE LEE CORRECTAMENTE LA BIBLIA?

 


 

La Sagrada Escritura se lee correctamente en actitud orante, es decir, con la ayuda del Espíritu Santo, bajo cuya influencia se ha formado. Es la Palabra de Dios y contiene la comunicación decisiva de Dios para nosotros.

La BIBLIA es como una larga carta de Dios a cada uno de nosotros. Por eso debo acoger las Sagradas Escrituras con gran amor y con reverencia. En primer lugar se trata de leer realmente la carta de Dios, es decir, no de escoger detalles y dejar de lado el conjunto. El conjunto debo interpretarlo desde su corazón y misterio: Jesucristo, de quien habla toda la Biblia, también el ANTIGUO TESTAMENTO. Por tanto debo leer las Sagradas Escrituras en la misma fe viva de la Iglesia, de la cual han nacido.

Evangelio del 25 de febrero 2026 Lucas 11, 29-32

 



En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: "La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo. Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.  Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás".

Reflexión

A menudo condicionamos nuestra fe o nuestras decisiones a que ocurra algo extraordinario. Decimos: "Si pasa esto, creeré" o "Si Dios me da esta señal, cambiaré". Jesús nos enseña que la mayor señal ya ha sido dada.  

Jonás como símbolo: Así como Jonás fue una señal para los ninivitas por su predicación y su paso por el vientre del pez, Jesús es la señal definitiva a través de su palabra y su futura resurrección.

Buscar señales externas suele ser una excusa para no mirar hacia adentro. Queremos pruebas para no tener que dar el salto de la confianza.

¿Estamos tan distraídos buscando lo espectacular que ignoramos la presencia de lo sagrado en lo cotidiano?

¿Qué señales estoy pidiendo hoy? ¿Son realmente necesarias o son una forma de postergar mi compromiso?

¿Tengo la apertura de los ninivitas? ¿Soy capaz de cambiar de opinión o de actitud cuando la verdad me confronta?

El "ahora": La sabiduría de Dios está disponible hoy, no hace falta esperar a un evento sobrenatural para vivir con propósito y compasión.

lunes, 23 de febrero de 2026

¿CÓMO PUEDE SER «VERDAD» LA SAGRADA ESCRITURA, SI NO TODO LO QUE CONTIENE ES CORRECTO?

 

La BIBLIA no pretende transmitirnos precisión histórica ni conocimientos de ciencias naturales. Los autores eran además hijos de su tiempo. Compartían las representaciones culturales de su entorno y en ocasiones estaban anclados en sus limitaciones. Pero todo lo que el hombre debe saber acerca de Dios y del camino de la salvación se encuentra con certeza infalible en la Sagrada Escritura.

Evangelio del 24 de febrero 2026 Mateo 6, 7-15

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes, pues, oren así:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.

Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas".

Reflexión

El texto nos invita a una oración sencilla, confiada y comprometida. Rezar el Padre Nuestro no es solo repetir una fórmula, sino aceptar un estilo de vida donde reconocemos nuestra fragilidad y nuestra hermandad con los demás.

 

 

domingo, 22 de febrero de 2026

¿ES VERDADERA LA SAGRADA ESCRITURA?

 


«Los libros sagrados enseñan sólidamente, fielmente y sin error la verdad, porque escritos por inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios como autor» (Concilio Vaticano II, DV 11).

Ni la BIBLIA cayó ya acabada del cielo ni fue dictada a unos escribas autómatas. Más bien Dios «se valió de hombres elegidos, que usaban de todas sus facultades y talentos; de este modo, obrando Dios en ellos y por ellos, como verdaderos autores, pusieron por escrito todo y sólo lo que Dios quería» (Concilio Vaticano II, DV 11). Para que determinados textos fueran reconocidos como Sagrada Escritura se requería además la aceptación universal en la IGLESIA. En las comunidades debía existir el consenso: «Sí, Dios nos habla a través de estos textos; esto está inspirado por el Espíritu Santo». Desde el siglo IV está establecido en el CANON DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS cuáles de los muchos textos cristianos primitivos están inspirados realmente por el Espíritu Santo.

Evangelio del 23 de febrero 2026 Mateo 25, 31-46

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda. 

Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?' Y el Rey les dirá: 'Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron'.

Entonces dirá también a los de su izquierda: 'Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron'.

Reflexión

Este Evangelio nos invita a reconocer a Cristo en los rostros concretos del sufrimiento humano. Cada persona necesitada se convierte en sacramento vivo de su presencia. La pregunta central no es cuánto sabemos de Dios, sino cuánto hemos amado. El juicio final no es una amenaza, sino una revelación: nuestra vida será medida por el amor.

También nos recuerda que la indiferencia tiene consecuencias. No hacer el bien cuando está en nuestras manos hacerlo es, en cierto modo, negar al mismo Cristo. La omisión pesa tanto como la acción.

En el fondo, este texto nos anima a vivir con una mirada nueva: ver en cada persona una oportunidad de servir y amar. Nos invita a transformar nuestra fe en obras, a pasar de las palabras a los hechos. Porque al final, lo único que permanecerá será el amor que hayamos sembrado.

viernes, 20 de febrero de 2026

¿SE PUEDE EQUIVOCAR LA IGLESIA EN CUESTIONES DE FE?

 


La totalidad de los fieles no puede equivocarse en la fe, porque Jesús prometió a sus discípulos que les enviaría el Espíritu de la verdad, que los sostendría en la verdad (Jn 14,17).


Así como los discípulos creyeron de corazón en Jesús, un cristiano cuando pregunta por el camino de la vida puede fiarse completamente de la IGLESIA. Dado que Jesús mismo encargó a sus APÓSTOLES el ministerio de la enseñanza, la Iglesia tiene un MAGISTERIO y no puede callar.

Ciertamente miembros aislados de la Iglesia pueden equivocarse e incluso cometer faltas graves, pero en su conjunto la Iglesia no puede desviarse de la verdad de Dios. La Iglesia es portadora a través de los tiempos de una verdad viva que es mayor que ella misma. Se habla del depositum fidei, del depósito de la fe que hay que custodiar. Si esa verdad es negada o deformada públicamente, la Iglesia debe hacer resplandecer de nuevo «lo que se ha creído en todas partes, siempre y por todos» (san Vicente de Lérins 450.

Evangelio del 21 de febrero 2026 Lucas 5, 27-32

 


En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos y le dijo: "Sígueme". Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.

Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: "¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?" Jesús les respondió: "No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores para que se conviertan".

Reflexión

“SÍGUEME”.

Leví, considerado pecador y marginado por su oficio, no duda. Deja todo y sigue a Jesús. Este gesto nos habla de la fuerza transformadora de la mirada y la confianza de Cristo. No importa el pasado ni la reputación; lo que importa es la disposición del corazón para responder.

Más adelante, cuando Jesús comparte la mesa con publicanos y pecadores, los fariseos cuestionan su conducta. Pero Él responde con una enseñanza profunda: “No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a la conversión.”

Esta frase nos recuerda que la misericordia está en el centro del mensaje cristiano. Jesús no excluye, no señala con desprecio, sino que se acerca, sana y ofrece una nueva oportunidad.

¿Estamos dispuestos a levantarnos y seguir cuando Dios nos llama?

¿Somos capaces de mirar a los demás con misericordia y no con juicio?

Este relato es un recordatorio de que nadie está fuera del alcance del amor de Dios y que cada encuentro con Él puede ser el inicio de una vida nueva.

jueves, 19 de febrero de 2026

¿CÓMO SABEMOS QUÉ ES LO QUE PERTENECE A LA VERDADERA FE?

 


La verdadera fe la encontramos en la Sagrada Escritura y en la Tradición viva

de la IGLESIA.

 

El NUEVO TESTAMENTO ha surgido de la fe de la Iglesia. Escritura y Tradición van unidas. La transmisión de la fe no se da en primer lugar a través de textos. En la Iglesia antigua se decía que la Sagrada Escritura estaba escrita «más en el corazón de la Iglesia que sobre pergamino». Ya los discípulos y los APÓSTOLES experimentaron la nueva vida ante todo a través de la comunión de vida con Jesús. A esta comunión, que se continuó de un modo diferente tras la Resurrección, invitaba la Iglesia naciente a los hombres. Los primeros cristianos «perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones» (Hch 2,42). Estaban unidos entre sí y sin embargo tenían espacio para otros. Esto es lo que constituye la fe hasta hoy: los cristianos invitan a otros hombres a conocer una comunión con Dios, que desde los tiempos de los apóstoles se ha mantenido inalterada en la Iglesia católica.

Evangelio del 20 de febrero 2026 Mateo 9, 14-15

 



En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?" Jesús les respondió: "¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán".

 

Reflexión

 

Este pasaje nos recuerda que la fe no es solo sacrificio o norma externa, sino encuentro vivo. Cuando Dios se hace cercano, el corazón se llena de gozo. El ayuno y las prácticas religiosas tienen sentido, pero deben nacer del amor y del momento oportuno, no de la costumbre vacía.

La imagen del esposo nos invita a vivir la relación con Dios como una fiesta de presencia: reconocer cuándo es tiempo de celebrar su cercanía y cuándo es tiempo de espera y conversión. En ambos momentos, lo esencial es mantener el corazón unido a Él.

La erosión de la verdad a través del lenguaje. Reflexión 20260222

 


I DOMINGO DE CUARESMA Ciclo A Domingo 22 de Febrero 2026

 



ANTÍFONA DE ENTRADA.

Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré; prolongaré los días de su vida (Cfr. Sal 90, 15-16).

 

No se dice Gloria

 

ORACIÓN COLECTA. CONCÉDENOS.

Dios todopoderoso, que, por las prácticas anuales del sacramento cuaresmal, progresemos en el conocimiento del misterio de Cristo, y traduzcamos su efecto en una conducta irreprochable. Por nuestro Señor Jesucristo...

 

            Monición: En la primera lectura escucharemos que el hombre y la mujer, desde el inicio de su existencia, quieren ser dueños de sus decisiones prescindiendo de Dios. Cuando esto sucede entra el pecado. Escuchemos.

 

PRIMERA LECTURA

(Gén 2, 7-9; 3, 1-7) Del libro del Génesis

Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios. Un día le dijo a la mujer: "¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?".

La mujer respondió: "Podemos comer del fruto de todos los árboles del jardín, pero del árbol que está en el centro, dijo Dios: 'No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir'".

La serpiente replicó a la mujer: "De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal".

La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, que estaba junto a ella, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se cubrieron con ellas. Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 50)

R. Misericordia, Señor, hemos pecado.

L. Portu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. / R.

L. Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. / R.

L. Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. / R.

L. Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. / R.

 

Monición: San Pablo, en la segunda lectura, afirma con claridad que la desobediencia de un hombre nos atrajo la condenación; por la obediencia de Cristo, recibimos gracia, salvación y vida. Escuchemos.

 

SEGUNDA LECTURA (Rom 5, 12-19)

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos

Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte llegó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Antes de la ley de Moisés ya había pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se imputa cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir.

Ahora bien, con el don no sucede como con el delito, porque si por el delito de uno solo murieron todos, ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos! Y con el don no sucede como con las consecuencias del pecado de uno solo, porque ciertamente la sentencia, partiendo de uno solo, lleva a la condenación, pero la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación.

En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte, por un solo hombre, ¡con cuánta más razón los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, Jesucristo!

Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura para todos los hombres la justificación, que da la vida. En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos. Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Mt 4, 4)

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

 

Monición: Jesús, en el evangelio de hoy, es conducido por el Espíritu al desierto para un tiempo de oración y ayuno. Ahí lo sorprende el demonio proponiéndole un mesianismo triunfal que Jesús rechaza. Escuchemos.

 

EVANGELIO (Mt 4, 1-11)

Del santo Evangelio según san Mateo A. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: "Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes". Jesús le respondió: "Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios'.

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: "Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna". Jesús le contestó: "También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dio".

Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras y me adoras". Pero Jesús le replicó: "Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirá".

Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.

Palabra del Señor. A. Gloria a ti, Señor Jesús.

           

PROFESIÓN DE FE

 

CREDO de los Apóstoles

 

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

 

ORACIÓN UNIVERSAL

Sacerdote: Hermanos, imploremos la misericordia divina en favor de todos los hombres y supliquemos a Dios el perdón para cuantos hemos pecado. Oremos diciendo:

TODOS: Señor, ten piedad.

1.         Para que, en este tiempo de Cuaresma, Dios conceda a todos los fieles la fuerza necesaria para luchar contra el mal, convertirse de su mala conducta y retornar al camino del bien. Roguemos al Señor.

2.         Para que quienes abundan en bienes de la tierra usen sus riquezas en provecho de los necesitados y no vivan absortos en los bienes de este mundo. Roguemos al Señor.

3.         Para que quienes se han alejado de la Iglesia a causa de nuestros escándalos se reincorporen a la familia de Dios, y a nosotros el Señor nos otorgue su perdón. Roguemos al Señor.

4.         Para que nuestros corazones lleguen a ser, por medio de la penitencia cuaresmal, aquella tierra fecunda en la que la palabra de Dios produce fruto del ciento por uno. Roguemos al Señor.

Intenciones de la Iglesia local.

Sacerdote: Dios nuestro, que conoces la fragilidad de la naturaleza humana, escucha las oraciones de tu pueblo y concédele iniciar el camino cuaresmal con la fuerza de tu palabra, para que venza las tentaciones del Maligno y llegue, con gozo, a las fiestas pascuales. Por Jesucristo, nuestro Señor. TODOS: Amén.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS. Te pedimos, Señor, que nos hagas dignos de estos dones que vamos a ofrecerte, ya que con ellos celebramos el inicio de este santo sacramento cuaresmal. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PREFACIO

PREFACIO I DE CUARESMA

Significado espiritual de la Cuaresma

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Por él concedes bondadosamente a tus fieles anhelar gozosos, año tras año, con el alma purificada, las solemnidades de la Pascua, para que dedicados con mayor entrega a la oración y a las obras de caridad, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser plenamente hijos tuyos. Por eso, con los ángeles y los arcángeles, con los tronos y dominaciones y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN.

No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mt 4, 4).

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Alimentados, Señor, de este pan celestial que nutre la fe, hace crecer la esperanza y fortalece la caridad, te suplicamos la gracia de aprender a sentir hambre de aquel que es el pan vivo y verdadero, y a vivir de toda palabra que procede de tu boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Derrama sobre tu pueblo, Señor, la abundancia de tu bendición para que su esperanza crezca en la adversidad, su virtud se fortalezca en la tentación, y alcance la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.